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viernes, 22 de noviembre de 2013

Cualquier tiempo pasado fue mejor: la baldosa hidráulica.

Que conste que no estoy de acuerdo con la afirmación que hago en el título del post, pero últimamente tengo esa sensación. Parece que todo lo antiguo es bueno y bonito, pero no creo que sea cierto. Desde luego hay elementos a los que el paso del tiempo les otorga un encanto que no tenían en su época, pero no nos equivoquemos, no todo lo viejo es vintage, ni tiene más valor porque hayan pasado los años. Los mercadillos muchas veces están simplemente llenos de m**r*a.

Dicho lo cual, ¿qué os parecen las baldosas hidráulicas? Yo tengo que decir que aunque pueden tener su encanto, las hay muy muy horteras. Me gustan si son discretas o si tienes unas pocas en la cocina, si las usas para hacer un cuadro o una mesa de centro, pero si no, pueden recargar mucho un ambiente y te limitan en la decoración de la casa. A mí me gustan en estancias con techos altos, combinadas con muebles modernos. Ojo, esta es sólo mi opinión.






jueves, 13 de enero de 2011

Obsesivo-compulsiva

Debo tener algún trastorno del comportamiento, seguro. A mí me da por una cosa y no paro hasta conseguirla (aún sin querer). Hace ya un tiempo que me fijé en unos "flexos" (a falta de una palabra mejor) de pared extensibles. Y desde entonces no paro de verlos por todos sitios... 





Hasta en una de las series que sigo White Collar


Busqué una para mi escritorio, pero como no la conseguí, me hice con un flexo normal y corriente en Ikea y lo coloqué en la pared (idea que también me gustaba). El caso es que la madre de I me ofreció una lámpara de escritorio de su padre -por eso de que ahora valoro los objetos vintage-. Así que imaginad la cara que se me quedó cuando vi esto:



Como la pintura y los cables no estaban en muy buen estado la tuneé un poco y la coloqué de lámpara de lectura en mi lado de la cama: I es de los que sólo usan la cama para dormir, pero a mí me encanta que se me vayan cerrando poco a poco los ojos y esforzarme durante un momento por mantenerlos abiertos; es más, me parece que eso es precisamente lo que me duerme.. A ver qué os parece:






Para esta lámpara he elegido luz amarilla, ya que resulta más íntima y menos molesta para el otro ocupante de la cama. El cable negro lo sustituí por uno blanco y apliqué una pintura gris en spray, que después lijé para darle un efecto avejentado. Cuando lleve a cabo los proyectos que tengo para el dormitorio ya sacaré más fotos.