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lunes, 5 de marzo de 2012

La fresquera del s. XXI

Es curioso, "la ecología está de moda" y sin embargo son nuestros mayores quienes más cuidado tienen con el consumo energético, el aprovechamiento de los recursos y la reutilización de los "desperdicios". A mi abuela nadie le habló nunca de reciclaje, de productos respetuosos con la naturaleza, ni de consumo eficiente, y en cambio, el pan duro se convertía en rallado, la fruta que se maduraba demasiado en mermelada, el aceite usado en jabón... ¿Y qué me decís de "apaga la tele si no la estás viendo" o "cierra esa ventana que se escapa el calor"? Parece que hemos inventado algo cuando, simplemente, se está recuperando "la conciencia". Antes los envases eran de cristal y se reutilizaban y ahora nos sentimos orgullosos por echar los tetra briks en contenedores azules. Resulta que ser capaz de emborrachar un bizcocho y cubrirlo con frosting o regalar galletas home made es de lo más cool. Sí, nuestras abuelas hace 50 años estaban a la "última", qué lástima que no pudieran escribir un blog :P

Dando un paseo virtual me he encontrado con un diseño ecológico de Jihyun Ryou, una diseñadora coreana del estudio de diseño Jihyum David, que viene a ser la evolución de la "fresquera": Save food from the refrigerator, un conjunto de cinco artefactos elaborados con productos naturales y que se basan en las propiedades y "simbiosis" de distintos alimentos. ¿Sabíais que el etileno que emiten las manzanas evita que las patatas germinen o que para comprobar la frescura de un huevo sólo necesitas observar cuánto se hunde en un recipiente con agua, que las verduras "verticales" se mantienen durante más tiempo "plantadas" en arena o que las frutas y verduras mantienen su frescura con un poco de humedad?




Sólo hace falta dedicar una pared de nuestra cocina a este proyecto, que por otra parte podemos hacer nosotros mismos con un poco de maña utilizando las premisas que la diseñadora nos explica. Y si no, aquellos afortunados que cuenten con sus mayores que les pregunten, seguro que hay un montón de trucos que pueden compartir con nosotros...

jueves, 1 de marzo de 2012

Reeditando un clásico

El 16 de enero fue mi cumple: 30. Una "de repente" es adulta, sin saber cómo y sintiéndose todavía niña. Me parece que en mi caso esto se ha agravado por el hecho de que no había finalizado mis estudios y el estado de "estudiante perpetua" no te deja avanzar. ¡Ay! Cuánta razón tenía mi madre al decirme que cada cosa tiene su momento y que no hay que mezclar los estudios y el trabajo.

Sea como fuere, el día de mi cumpleaños mi novio me regaló lo que él denominó un "accesorio de abogada soltera", a saber:
¡Un teléfono para mi futuro despacho! ¿No os parece precioso? Es de la marca Sagemcom. El auricular es inalámbrico, cosa que me parece imprescindible hoy día...

El caso es que como además de "abogada soltera" soy una bruja, le hice devolverlo. Sí, me encanta y fue un detalle precioso, pero no tengo despacho ni posibilidades de tenerlo, así que guardar un teléfono a la espera de que se materialice tal sueño no me pareció útil. También es cierto que podía haberlo usado en casa, pero no tengo dónde colocarlo.

Por cierto, lo de "abogada soltera" tiene su explicación en un capítulo de Futurama en el que reproducían la serie "Ally McBeal".


lunes, 4 de enero de 2010

Un reloj de pared para mi cocina

No tengo noción del tiempo: no me doy cuenta de si han pasado 2 ó 20 minutos: para mí cualquier lapso temporal se reduce a "un rato". Solución: colocar  relojes en lugares específicos, es decir, susceptibles de hacerme perder el tiempo y que, para mí, se reducen a la cocina y el baño.

Hay una inmensa oferta de relojes para elegir. El "Big Ben Wall Clock" aúna dos tendencias: los vinilos decorativos para la pared y un estilo un poco retro: el resultado espectacular si dispones en la cocina de sitio suficiente para ponerlo (no es necesario decir que quedaría genial en el salón o en la entrada).

Una opción distinta es la de los relojes proyectados; el problema es que necesitas tener un lugar donde colocar el proyector, una toma de corriente y seguramente sólo se apreciará correctamente a oscuras.

Si buscas un estilo minimalista, quédate con la esencia del reloj y desecha lo supérfluo: unas manecillas en la pared no pueden recargar ninguna estancia.

¿Y qué tal un clásico renovado? Los relojes "cu-cú" pueden tener un estilo de lo más moderno.

Para los más curiosos, relojes que muestran la hora en distintos lugares del planeta.

Puedes encontrarlos de todas las formas, colores temáticas... Quizá lo más difícil sea decidirse.