miércoles, 12 de enero de 2011

La mínima expresión de un dormitorio

Mi dormitorio no es grande, sino más bien justito, pero no creo que sea el tamaño lo que me impide decorarlo con gusto, porque tengo un montón de ejemplos de dormitorios minúsculos con encanto:

















¿Qué hago para que mi dormitorio resulte menos frío e impersonal? Había pensado pintar la pared del cabecero y cambiar las cortinas por un simple estor. ¡Qué cruz!

lunes, 10 de enero de 2011

Saliendo del armario

No me gusta generalizar, así que no diré eso de ¿qué mujer no ha soñado con tener un vestidor? Aunque, tengo que admitir que uno de los anuncios de televisión con el que más me he reído es con el de Heineken, porque los tópicos, sólo están para tomárselos a broma, no para ofenderse. No es por ser chica, imagino, pero yo sí quería un vestidor y es algo en lo que me fijo en las películas y series (sobretodo norteamericanas). Uno de los míticos el el de Carry (Sexo en Nueva York), pero he visto muchos y muy bonitos.






Y después de estos vestidores imposibles, de películas y de famosas, vamos a ver algunos reales, más vividos, de esos que tenemos que ordenar nosotros los domingos y que aún así me parecen maravillosos...





El modelo de Ikea que más nos gustaba era el Stolmen, pero en una habitación con ventana (que está siempre abierta por que I es un plasta) me parecía terriblemente incómodo. La verdad es que no estaba dispuesta a añadir los armarios a mi lista de limpieza semanal. Y menos mal que al final nos decantamos por un modelo con puertas, porque los interiores, aún así, se ensucian. Además, tener los módulos "al aire" te obliga a tener siempre el armario ordenado, y eso es algo que no sería capaz de mantener, para qué engañarnos. De hecho, voy a ponerme a ello ahora mismo, que el desorden se vislumbra tras los cristales esmerilados de las puertas. Sí, puertas esmeriladas y abatibles. Nos gustaban más las correderas pero, dado que esta casa es alquilada y por tanto nuestra estancia temporal y pensando en un futuro traslado (que posiblemente realizaremos nosotros mismos), así como en poder acoplar los muebles a otra casa, decidimos que era más cómodo y funcional comprar puertas de 50 cm.

Y como ya está ordenado, os voy a enseñar nuestros armarios... ¡Tachán!

Mi armario:


El armario común:


El armario de I:


El zapatero:


De la cómoda pasamos, que seguro que no tenéis ningún interés en ver mis braguitas, calcetines y pijamas :P


La verdad es que los accesorios Komplement para los módulos Pax de Ikea, se adaptan perfectamente a las necesidades más específicas y concretas. Sólo les falta, en mi opinión, la barra abatible, porque en el armario de I habríamos pasado de poner el estante arriba (infrautilizado) y habríamos podido colocar dos cestas.
En el armario zapatero quiero colocar unas barras en las puertas para aumentar el almacenaje. Algo así (Ikea hacker):


Se lo tengo que enseñar a mi novio para que vea que no tengo muchos zapatos...

domingo, 9 de enero de 2011

Come, reza, ama... O dieta, terapia y Prozac

No he leído el libro. Es algo que intento hacer siempre, porque después de ver la peli, nunca me animo con la lectura y eso que nunca he encontrado un film que me llene lo mismo que la historia escrita. Además, aunque no entiendo muy bien el inglés, admito que prefiero verlas en versión original subtituladas, a dobladas, aunque no siempre. Así que ésta es una crítica sin valor, una opinión entre miles. 


Empezaré diciendo que he tenido que verla de dos veces, porque me dormí. No me conocéis, pero esta es una muy mala señal: conseguí ver de un tirón "Nacido el 4 de julio", de Tom Cruise y es una de las pelis más pesadas que he visto.  

Come, reza, ama relata el viaje -literal y figurado- que emprende una mujer con el objetivo de encontrarse a si misma, la esencia de la felicidad y el perdón, no de los demás, sino propio -más importante y difícil de conseguir-. ¿Problema? Una historia imposible, un viaje imposible. Y aunque todas las producciones norteamericanas lo son, no hay forma de sentirse identificada, y no quizá por los sentimientos de la protagonista, que son universales, sino por las situaciones: ¿quién puede tomarse un año sabático para viajar, meditar y encontrarse a una misma? No es una historia original, desde luego (¿recordáis Bajo el sol de la Toscana?), pero es que además, quizá resulta superficial porque no profundiza ninguna de las relaciones que la protagonista establece.

Por lo demás, el doblaje, en casi todos los personajes extranjeros, resulta poco creíble (no tanto como en El gran Torino -lamentable-) y me reservo mi opinión sobre Bardem, porque es un actor que no me gusta (pero entiendo que es algo totalmente subjetivo). 

Vamos, que no me ha gustado, ni la recomendaría. 

sábado, 8 de enero de 2011

Galletas

Mi madre tenía un vale en Carrefour de 15€ para un libro y ahí que nos fuimos las tres (estaba en la isla mi hermana) a ver si había algo que nos llamaba la atención. Fue amor a primera vista: me gustó el título, la portada y el resumen de la historia. Antes de comprarme un libro siempre comienzo a leerlo, un par de páginas, a veces más. Si no me engancha, no lo cojo, porque, después de varios fiascos, me he dado cuenta de que sé lo que me gusta desde el principio. Pero soy de esas personas que una vez que empieza algo lo acaba, así da igual si el libro es un petardo o la película infumable, que ahí estaré yo, estoica, hasta el final. Que nadie pueda decirme que no lo he intentado.


Recetas y confidencias, de Ann Pearlman, entremezcla la vida de doce mujeres, la de sus recetas de galletas  y la información de algunos ingredientes básicos de repostería. ¿El resultado? Un libro que no puedes dejar de leer. Me ha gustado el vocabulario, la descripción de los escenarios (que en muchos libros resultan pesados) y cómo integra los flashback. Quizá, el único (y pequeño, muy pequeño) fallo que he encontrado ha sido que en algunos momentos podías perder el hilo de los personajes o no entender la relación entre ellos. 

¡Ganadora!

¡Qué ilusión! He ganado uno de los 20 premios sorteaba Por cuatro duros. Todavía no sé cuál, pero sea cual fuere estoy contentísima. Un inesperado y maravilloso regalo de Reyes. Este 2011 empieza bien, ¿no os parece? ¡Gracias!



viernes, 7 de enero de 2011

Agujetas

Sí, eso me han traído Sus Majestades: agujetas en forma de Kinect. Para quien no lo sepa, Kinect es un accesorio de la Xbox 360 (una de las consolas que tiene I) que permite jugar sin mandos, porque uno mismo se convierte en él. Y, por supuesto, no pudimos esperar a estrenarlo: saltamos, corrimos y pataleamos. ¡Una gozada! Y cansa, de verdad. 

El pack venía con un juego de "aventuras", muy entretenido y que permite jugar en pareja, aunque creo que es casi mejor hacerlo por turnos, ya que se requiere bastante espacio y puedes terminar dándole un mamporro a tu compañero o golpeándote con la pata del sofá... Así que para quienes tengáis un salón minúsculo, de estos "de paso", o con una mesa de centro que no se pueda desplazar cómoda y rápidamente, os aconsejaría que buscarais otra ubicación al "bichito". Menos mal que el salón es relativamente ancho (al menos la zona de estar, que no la del comedor) y que compré la mesa con ruedas (ya había aprendido de la experiencia de mi madre, que tiene una mesa muy bonita pero para desplazarla es necesario dos personas con fuerza).


Así que aquí me tenéis, dispuesta (porque las Navidades se han acabado y hay que poner en práctica los propósitos de Año Nuevo) a incluir el Kinect en mi rutina diaria de ejercicios :P  Os lo recomiendo a todos, realmente se puede pasar una divertidísima tarde en familia con él. 



sábado, 1 de enero de 2011

El día después

Hecho: es día 1 de enero de 2011. Todo está limpio y guardado en el frigo; en un rato iremos a comer a casa de mi madre. ¿Resultado? No decoré la mesa y no llegamos a los postres... Además sobró más de la mitad de la comida y la bebida: es el precio que paga una novata.

¡Feliz Año!

viernes, 31 de diciembre de 2010

El día que no se acaba

No me ha cundido el día, así que tendrá que hacerlo la noche. Mañana quiero tenerlo todo listo al medio día para descansar. Así que mientras se confitan las patatas, se caramelizan las cebollas y se glasean las castañas, voy a poner una lavadora y a lavar la vajilla y la cristalería de mi suegra. 

Hasta otro rato

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Un día menos para el final y el principio...

Hablamos del año que acaba y del que empieza y siempre es lo mismo: balance y propósitos. No me gusta hacer balance porque no me suelo sentir satisfecha. Podría haber hecho las cosas mejor y me pesa. El 2011 comenzará para mí sin remordimientos, es mi único propósito... Bueno, desde luego el más importante.

Esta noche prepararé la primera receta del día 31: marrons glacés. A mi tía y a mi suegra les encantan, así que les daré el capricho... La receta en otro momento, junto con las fotos.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Presents

Dos días de celebración son muchos. Este es mi primer año sin discusiones y ha sido una experiencia reveladora. Parece que sobraba alguien en nuestra mesa... A enemigo que huye, puente de plata.

Y llega el momento de abrir los regalos. 

Algo que leer...



Algo para sentirme guapa...


Y muy buenos momentos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Con mis mejores deseos

Espero que todos disfrutéis de esta noche con vuestros seres queridos y que lo que falta sólo sirva para agradecer más aún todo lo que tenemos. Porque los excesos sobran en estas fechas si sabemos reconocer lo verdaderamente importante.

¡Felices fiestas a todos!










miércoles, 15 de diciembre de 2010

Jingle bells, jingle bells, jingle all the way...

Oh, what fun it is to ride in a one horse open sleigh!

¡Ya me voy sintiendo navideña! Tanto es así que esta tarde hemos montado el árbol. Aviso a navegantes: no es un árbol tradicional y no tiene luces de colores. A los puristas no les gustará, pero para gustos ¡árboles de Navidad! Antes de enseñároslo os voy a contar un poco la historia... Como os había dicho estamos en "modo ahorro", así que era clave no gastarnos mucho dinero. Además, tenía que cumplir algunos requisitos de carácter estético, ya os sabéis el rollo, ¿no?: algo poco intrusivo, ligero, luces monocromáticas y de aspecto moderno. Yo, además, quería que fuera alto. Y esto es lo que se nos ocurrió:





¿Qué os parece? Primero tengo que decir que vamos a colocarle más plumas en la base, pero vamos, que quedará básicamente igual.

Hemos usado: 4 ángulos de plástico blanco de 2 m de largo y 20 mm de lado (a 2'65€ c/u en Leroy Merlin), 2 juegos de luces de cable transparente, luz azul, 100 leds y aprox. 6 m (7'90€ c/u en un chino), 4 boas de pluma blanca de 1'5 m (2€ c/u en otro chino). Vamos, que nos ha salido el árbol por 34'40€. 

Montarlo no ha sido muy complicado, lo que tiene más intríngulis es lo de hallar los senos, los cosenos, los ángulos, base, altura y demás elementos de los triángulos que componen la pirámide... Y eso soy incapaz de explicarlo porque me quedé anonadada mirando a I mientras realizaba los cálculos. ¡Qué haría yo sin mi Ingeniero! Ahora, que si a alguien le interesa y está tan mal en trigonometría como yo, le pido a I que escriba un post de repaso :P

No os puedo decir nada más que lo contentos que estamos con el resultado, sobretodo mi contrario, que se esperaba algo cutre y le ha sorprendido lo elegante que ha quedado.

En principio buscábamos las luces blancas, pero nos ha costado Dios y ayuda conseguir las luces con cable transparente y con distintos modos (a un precio razonable, claro), así que cuando las hemos visto azules, nos ha parecido genial. El blanco y el azul combinan perfectamente, pero es que, además, le da un toque "invernal".

¡Volveremos con más y mejor! O no, que no sé si la decoración navideña va a llegar algún otro lado de la casa.