miércoles, 17 de marzo de 2010

Proyecto: "Jardines de Luxemburgo" (I)

He estado dándole vueltas a lo del balcón: me encantaría tener un sillón donde poder sentarme tranquilamente. Y hay un hueco en la parte derecha (no saqué ninguna foto de ese lado) donde podría quedar perfecto. Lo primero que encontré y que me gustó, fueron sofás hechos con palés: original y económico. 




¿No os parece idílico?

Pero en mi imaginación ese sofá está lleno de cojines y esa idea no se corresponde con la realidad. ¿Alguien dejaría a la intemperie los cojines? Ya, yo tampoco: se ensucian y el día que te apetece sentarte, tienes que ponerte a limpiar. La opción más lógica es tenerlos guardados en un baúl en el propio balcón, porque estar de un lado a otro con los cojines es un tostón. 

Entonces se me ocurrió la idea de un mueble multifunción: un "sofá-caja". Sería estupendo tener un contenedor en el balcón que al abrirlo se convirtiera en un sofá y que nos sirviera para almacenar los textiles, de forma que no se estropearan. Así que me puse a googlear y he de deciros que no he encontrado nada por el estilo, aunque tengo que admitir que soy la persona más inútil que existe haciendo búsquedas en Google -su algoritmo maravilloso, ése que les ha hecho millonarios, falla conmigo estrepitosamente-.

Como a mí la idea me parecía fantástica, después de consultar su viabilidad con "mi contrario" (leí esta expresión en A qué saben las nubes, y me parece de lo más apropiada), quien no se pierde ni un capítulo de Bricomanía, he pensado ponerme manos a la obra.

He hecho un par de bocetos (por llamarlos de alguna manera), prescindiendo de medidas y proporciones: sólo la forma. El "sofá-cajón" vendría a ser una cosa así:


Frente:

Perfil:
Ya os digo que es una idea: no he mirado materiales, ni he tenido en cuenta los costes. Pero no estaría mal: serviría de asiento o mesa cuando estuviera cerrado. Incluso podría ponérsele unas ruedas... Hay que madurarlo.

El resultado final podría asemejarse (y ponedle todas las comillas que queráis a ese podría) a este diseño de Autoban Design Studio que han llamado, tan apropiadamente, Box Sofa.

Box Sofa original:


Imagen modificada del Box Sofá (idea de cómo podría quedar mi caja):


Bueno, ya véis que sólo le he quitado las patas, porque, en principio el mío no tendría, aunque resultaría cómodo que fuera más alto: primero para sentarse y después para poder limpiar el balcón... Sólo hay que ver cómo guardarlas dentro...

martes, 16 de marzo de 2010

Proyecto: "Jardines de Luxemburgo"

Como seguro que termina siendo una "obra faraónica" -y lo digo por el tiempo que voy a tardar en realizarla-, le he puesto un nombre con pompa. Además, no es cuestión de quitarle categoría a mi balcón.

Para empezar os diré que tiene forma trapezoidal y una columna en medio de lo más incómoda. 

Medidas: 1'25 m del lado más ancho x 5'30 m x 1'10 del lado más estrecho.

¿Qué haríais con esto?





Yo tengo un par de ideas en mente, aunque no demasiado claras. Tengo que madurarlo, pero estoy abierta a todas las opciones.

"Mi balconcito"

No nos podemos quejar: encontramos un piso bien ubicado, de tamaño considerable, en buenas condiciones ... ¡y con balcon! Sí, habéis leído bien: tenemos un balcón desde el que vemos el mar (aunque cuando vives en una isla, casi desde cualquier ventana puedes atisbarlo). No es grande, pero somos dos, así que resulta suficiente. 

Obviamente no todo podía ser bueno: el aparato de aire acondicionado está en medio y he de decir que no sólo molesta físicamente, sino también (y mucho más, si cabe) estéticamente. Pero como somos mañosos y nos hacía ilusión desayunar fuera los fines de semana (cosa que no hemos hecho desde que vivimos en el piso), nos fuimos a Ikea y nos volvimos con un tablero -el más barato- y con cuatro patas arreglamos el problema del desayuno y disimulamos el aparato de aire acondicionado. Bonito, lo que entendemos todos por "bonito", pues no quedó, pero como era sólo un apaño, nos quedamos tranquilos y usamos la mesa durante un par de semanas para cenar "al aire libre".
No había olvidado mi balcón, sólo había dejado "aparcado" el asunto hasta tener solucionados otros de mayor relevancia -léase dichosos cables de aparatejos y bombillas sin lámparas-, pero cuando he visto esta foto he pensado en él, porque sería maravilloso tener algo así en casa (de la paisajista brasileña Paula Galbi, vía Decorar hoy).

Imaginad lo delicioso que debe resultar sentarse al atardecer con un libro y un café...

lunes, 15 de marzo de 2010

Problemas comunes

Hoy, cotilleando, me he encontrado un post con el que me siento muy identificada: la falta de realismo en muchas revistas de decoración. Yo no soy una gran consumidora de revistas, pero recuerdo perfectamente que con la última, un sábado por la mañana mientras disfrutábamos de sendos cafés, le pregunté a mi novio si todas esas personas vivían sin televisión ni otros aparatos electrónicos. Resultaría reconfortante encontrar ideas a problemas mundanos que se nos presentan a todos, como por ejemplo, cómo esconder los cables, además de que ofrecieran soluciones en forma de muebles para todos esos aparatejos sin los cuales, parece, resulta imposible vivir. 

Encontrar un "mueble para la tele" se ha convertido en nuestro mayor reto. La verdad es que nunca habríamos imaginado que, con la amplia variedad de mobiliario modular que se oferta, tuviéramos algún problema para encontrar un mueble bajo de unos 40 cm de altura, 2 metros de largo y 50 cm de profundidad, lacado en laca brillante y con, al menos, una puerta abatible de 1 m. Como exigencia extra y desmedida, según parece, preferimos que la puerta quede debajo de la tapa superior y que no tenga patas. ¡Ah! He mencionado que no queremos hipotecarnos, porque los pocos muebles que hemos encontrado y que tienen todas estas características (lo más difícil está siendo encontrarlos en laca brillante) cuestan más de 1.200 €

Cambio de look

Me encantan los "antes y después": ver cómo ha transformado una persona una estancia, dándole un toque personal, es algo que no deja de sorprenderme. La verdad es que nosotros la casa nos la encontramos vacía, así que no tiene mucha "gracia", pero bueno.

No quería publicar fotos de mi casa hasta que no estuviera terminada, pero viendo que estamos en marzo y que nos mudamos en diciembre (¡!), más vale que empiece ya, porque si no en vez de las sillas de comedor voy a enseñaros a mis nietos.

¿Qué falta? Os diré lo que no falta: no faltan cuatro Panton negras alrededor de la mesa, ni una lámpara Maskros sobre ella. 

De resto, hay que esconder todos los cables que cuelgan y se arrastran. Pero colocar regleta canaleta y terminar la Sagrada Familia, deben ser proyectos de similar envergadura, por lo que veo. No tenemos mueble para la tele. Por ahora hemos "escapado" con uno en color "wengué" que compramos en Ikea, pero que no tiene nada que ver con lo que teníamos en mente. Pero no encontramos nada que nos guste y tampoco queremos estar "tirando el dinero". Seguro que hay por ahí un mueble maravilloso esperando a que lo veamos. Y queremos colocar una alfombra y un puff que haga las veces de mesa auxiliar. Pero vamos, que viendo cómo somos, podemos cambiar de idea en cualquier momento. Así que ahí va: os presento cómo me lo encontré y cómo hemos está, por ahora, nuestro cuarto de estar.

Antes




Después

He de decir que la estancia es muy luminosa; es más, tengo los toldos siempre bajos para que el Sol no entre tanto y evitar el calor.







La verdad es que el hecho de que la casa sea de alquiler nos limita; nunca inviertes el mismo dinero en algo que no es tuyo, pero estamos intentando hacer las cosas bien, aunque tengamos que apañárnoslas un poco.

domingo, 14 de marzo de 2010

El Imperio de las "bombillas colgantes" ha concluido

Ya os había adelantado que habíamos elegido la lámpara de sobremesa "Fado" de Ikea como lámpara de techo. También os dije que me guardaba un "As" en la manga. Pues aquí está y la verdad me gusta mucho el resultado. Quizá en las fotos no se aprecie, parece ser que necesitamos una cámara de fotos nueva, pero espero que podáis haceros una idea. Las lámparas están unidas por cables negros bastante tensos. En principio, queríamos que fueran pegados al techo, pero nos gustó el efecto "de tensión" y los dejamos así. 





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Reeditado: aquí cómo lo hicimos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

En la línea del columpio

En Design Milk se refieren a ella como "cama" -bed-, aunque quizá para los ingleses tenga otras acepciones. A mí más bien me parece una tumbona y, cambiando los materiales, puede quedar bien en otro tipo de ambientes más modernos (imaginadla con cables de acero, la base de algún polímero de esos raros y con otro tapizado). Es más, se me ocurre que si le pones cuerdas horizontales a modo de respaldo, puedes crear un sofá... 


¡Me lo apunto!

Imposibles, por ahora

A lo largo del día encuentro un montón de artículos que me parecen preciosos y que creo no están a mi alcance, por ahora. Para el día en que pueda, voy a ir archivándolos como "Imposibles", porque llegará el día en que no lo sean tanto y pasen a formar parte de mi casa.

Inauguro la sección con esta librería vintage de la casa Munkii diseñada por Jaren Goh. La verdad es que me ha parecido preciosa: queda perfecta en una decoración de estilo moderno, aportando un aire cálido y diferenciándose del resto del mobiliario. Aunque Tengo que admitir que me encanta siento predilección por este tipo de productos que utiliza el perfil de otros, extrayendo su esencia.

"Hazlo tú mismo"

Me encanta encontrar productos que uno puede hacer. No soy una seguidora de "Bricomanía", la verdad -prefiero que la cocina me la instale una persona con experiencia-, pero me gustan las manualidades y hay objetos muy fáciles de hacer o personalizar. En Design Milk he encontrado estos portalápices tan originales. ¿Quién no tiene un montón de diskets que ya no puede ni meter en el ordenador guardados en un cajón? Pues a reciclar. Lo de los cuadernos ya tiene más intríngulis, pero todo es ponerse.

Salones que invitan al descanso

O eso por lo menos es lo que me transmiten a mí estas imágenes: estancias limpias, sin demasiados elementos ornamentales, que transmiten tranquilidad. ¿Conseguiré algo así?

No tienen porqué gustarte todos los elementos de la estancia, por ejemplo: los cuadros sobre el sofá del segundo salón son llamativos y me gustaron por los colores, pero como soy una antifumadora convencida, no se me ocurriría colgar de una pared de mi casa la imagen de una persona con un cigarrillo en la mano. No obstante, repito, me gusta la combinación de los tonos neutros en el sofá, la mesa y la alfombra con esos colores llamativos de los cuadros, así que tomo nota.






martes, 9 de marzo de 2010

Inspiración

No me importa admitir que no todas "mis ideas" son originales, la mayoría sí, pero no todas; algunas son una adaptación de las de otras personas, aunque siempre intento añadirles algo mío. No obstante, no creo que haya nada malo en reconocer una buena idea y copiarla, siempre que reconozcas su origen.

Cada día veo cientos de fotos y aunque todas me transmitan algo, no todas me resultan inspiradoras. Para hacer una recopilación de esas imágenes, voy a inaugurar otra sección: "Inspiración". Y lo hago con esta foto que he encontrado en Interior Design: me ha llamado mucho la idea de tener un columpio en casa, la verdad, aunque sólo sea decorativo. Y si le das unas vueltas, seguro que consigues sacarle más partido: imagínatelo más largo y a los pies de la cama, con un cojín, para poder sentarte a ponerte los zapatos; pequeño en un lado del salón, con una maceta baja, y que pueda servir como asiento en un momento dado; por supuesto, en medio de un dormitorio infantil...


lunes, 8 de marzo de 2010

Cosas que me gustan

Tengo el navegador lleno de pestañas: cada vez que encuentro un artículo que me gusta, me parece útil y asequible lo dejo ahí una temporada. En vez de eso, voy a ir publicándolos como "descubrimientos", así siempre los tendré a mano.

El primero, "Coat Hanger & Coat Hook", es una percha multifunción del arquitecto suizo Nicola Enrico Stäubli. Cuando lo vi pensé que solucionaría el problema del galán de noche: imaginad una barra relativamente larga en una pared en la que puedes dejar los pantalones y en esta percha tan original colgar las camisas, vestidos y americanas...

Y, cómo no, en mi lista no podía faltar un perchero. No había hecho una publicación expresa para él porque no había encontrado datos concretos (precio, tamaño, etc.) y porque me parece más original y llamativo el último que publiqué. Juzgad vosotros mismos. Datos: "Coat  Rack by Iron Design Company".

viernes, 5 de marzo de 2010

Me gusta, ¿cuánto cuesta y dónde lo compro?

Lo primero que dicen los diseñadores cuando les hacen una entrevista es que quieren "democratizar" sus productos... Pues no lo parece, porque resulta casi imposible encontrar los precios (aunque sólo sean orientativos) en las páginas web de las casas que los producen e incluso en las tiendas que los distribuyen.

Y no me quejo porque haya diseños caros, me quejo porque a veces no lo son tanto y como da miedo preguntar puedes quedarte sin ellos. O por lo menos me da miedo a mi: hay personas un poco snob que te responden pensando "ni que pudieras permitírtelo". Y no son paranoias mías, me ha pasado: en más de una tienda me han atendido mal o no me han atendido. También me he encontrado personas muy amables que te enseñan siete catálogos para que elijas un florero, así que hay que admitir que hay de todo, por supuesto, pero por desgracia este tipo de personas no abundan, no nos engañemos. Y es una pena, porque no sé si todavía no son conscientes de lo importante que es el trato al público y de que cuando te atienden así de bien en la compra de un jarrón vuelves al mismo sitio a comprarte la mesa del comedor y tus amigos la verán y sabrán dónde la has comprado y lo bien que te trataron. Y sí, cuando te atienden mal, todas tus amistades también se enterán.

Nuevas inquietudes

El post de Starck ha sido el primero de una "sección" sobre diseñadores. Quizá ha sido un poco precipitado y no he ahondado mucho; es sólo la versión 0.1. Voy a intentar sacar tiempo para hacer este tipo de entradas con más contenido y con alguna explicación sobre los diseños que más me llaman la atención, aunque mi criterio no sea un punto de referencia. De esta forma, iremos aprendiendo, unas más que otras. No obstante, será como complemento al tema principal, la decoración de mi casa, que se está convirtiendo en un proyecto faraónico, no por la envergadura, sino por el tiempo que nos está costando.

jueves, 4 de marzo de 2010

Philippe Starck



En mi "inmersión" en el mundo de la decoración he hecho grandes descubrimientos, el mayor sin duda ha sido este genial y polifacético personaje (en la primera acepción de la palabra según la RAE: persona de distinción, calidad o representación en la vida pública). Llegué a él a través de sus sillas y he de decir que me costó muchísimo claudicar y optar por la Panton (el amor es el amor), pero últimamente he leído algunos artículos y entrevistas y mi interés por Starck trasciende el diseño (tranquilas, no voy a comenzar a mandarle cartas acosadoras). Tiene una visión muy interesante de la política, la economía, el diseño, la arquitectura, las personas...

No voy a hacer un resumen de su vida, para eso ya está la wikipedia, pero sí os dejo algunos enlaces:






Increíble pero cierto

Todavía no puedo hacerme a la idea: he encontrado un perchero que me gusta más que el "Wage hanger". Ya, lo sé, yo también creía que tal cosa no podía ocurrir... No lo buscaba, simplemente me lo he encontrado cotilleando Apartament Therapy: éste modelo me ha parecido simpático, pero cuando he ido a la página del Estudio de Diseño Headsprung, me he encontrado con "The Ribbon Coat Rack". ¿Qué os parece? Pues que como siga así voy a tener que abrir una sección de "percheros".


No sé por qué me llaman tanto la atención, la verdad. Será porque es algo que me parece imprescindible y puede decorar una estancia sin sobrecargarla, ya sea el recibidor, el vestidor o un dormitorio. He visto algunos diseños con pie que son preciosos, pero ya sabéis que huyo de cualquier cosa que entorpezca el paso de la "roomba" (hay que dejarle el suelo despejado).

El caso es que he vuelto de mi viaje sin el "Wage Hager". Fui a la tienda y tenían uno expuesto, pero no les quedaban en stock. Al verlo, me llevé una pequeña desilusión, la verdad. Me gustó, pero me pareció demasiado lineal y quería romper esa dinámica un poco, por lo que éste otro perchero me vendría incluso mejor. Ahora me alegro de no haber podido comprarlo.

Punto y a parte

Hemos vuelto del viaje relajados: doce días levantándonos sin alarmas, decidiendo sobre la marcha. ¿Izquierda o derecha? Por donde más rabia te dé.

Hoy, sentados en nuestro sofá de piel blanco, nos hemos dado cuenta de que estamos abiertos a otras opciones. Nada de restricciones.

Para empezar, vamos a sustituir la balda lack que íbamos a colocar en la zona de lectura por un aparador Ikea PS (¿rojo, gris, blanco...?).

Quizá también cambiemos el estilo del mueble de la televisión, pero no hemos definido ninguna idea. Esta vez vamos a hacerlo al revés: en vez de buscar algo tan concreto que sólo existe en nuestra imaginación, vamos a salir a mirar qué encontramos. ¿Alguien se resiste a semejante excursión? 

miércoles, 17 de febrero de 2010

Un kit-kat

Estoy agotada: de la casa, del trabajo, de la Facultad... Menos mal que tengo planeadas unas estupendas vacaciones para recargar las pilas. Cuando volvamos, retomaremos todas nuestras ideas con entusiasmo.

viernes, 12 de febrero de 2010

Sólo lo necesario

Como me he prometido a mí misma centrarme sólo en los aspectos básicos de la decoración por una temporada, he pensado poner fin al imperio de las "bombillas colgantes". La qué más me molesta es la del dormitorio. ¿Qué os parece la lámpara de techo Knappa? Resulta ligera y totalmente neutra. 

miércoles, 10 de febrero de 2010

Prioridades

He estado pensando en la casa y en el dinero que podemos invertir en ella. Me parece que básicamente se va a quedar como está durante una temporada. Voy a centrarme sólo en lo imprescindible y lo barato, todo lo demás, descartado.

Un perchero en la entrada es algo necesario, ¿verdad?