martes, 19 de noviembre de 2013

Gris sobre gris

En agosto os adelanté que el tema del sofá iba a solucionarse, bueno, pues estamos a mediados de noviembre y todavía no ha llegado la tela. No me preguntéis de dónde viene ni por qué medio, porque no lo sé, pero parece que su llegada es inminente: dos semanas hace dos semanas :P No me quejo, ya me da lo mismo todo. El día que lo tenga tapizado me despacharé a gusto, que el derecho a la pataleta no me lo quita nadie. 

Bueno, total que lo vamos a tapizar en color gris oscuro. La verdad es que con la muestra de 2 cm x 2 cm una no puede hacerse bien una idea, de cuál va a ser el resultado. Y aunque en la foto que os mostraba (aquí) da la sensación de que tiene un efecto jaspeado, en un sofá que tenían en exposición tapizado con la misma tela, aunque en otro color (un tono gris claro) parecía un color liso. Espero que sea así, pero de cualquier manera estará mejor que ahora...

Total, que estoy pensando hacer algunos cambios en el salón que, por supuesto, incluyen más gris :P Sí, no tengo remedio.
  • Aprovechando que se llevarán el sofá, pintaremos de nuevo el salón. El color nunca me ha gustado porque apenas se nota que está pintado. Siempre lo quise de un gris más oscuro, pero era porque me gustaba mucho el efecto con el blanco del sofá y del mueble. Ahora que el sofá va a ser gris oscuro, estaba pensando recurrir al blanco nuclear. ¿Qué creéis? Podría poner unas cortinas gris marengo tupidas en el lateral de los visillos y optar por usar algún papel pintado en la pared de la tele... :P También puedo optar por un gris medio tirando a claro y poner unas cortinas/paneles japoneses/estores en una tela más opaca para que resalten más sobre la pared. 
  • ¿Quizá una alfombra nueva? Sí, me encantan las monocromáticas de Ikea, sobre todo la Lapljung Ruta, pero a mi novio no... Hoy he visto una que me ha gustado, pero la tienen sólo en beige y en gris: el modelo Morum. Pero claro, ¿cómo quedará un sofá gris sobre una alfombra gris? ¿Y si encima la pared también es gris? No sé.
  • Una mesa auxiliar. Tengo un elemento tecnológico-decorativo nuevo (no hay spoliers) y quería ponerlo junto al sofá, sobre la Illusion table. Como hemos decidido no hacer grandes inversiones en mobiliario, por aquello de que quizá en un año estemos en otro país, he pensado optar por una mesa auxiliar cheap. Y me han gustado dos: la Nordli y la Selje. Sí, son mesillas de noche, pero me parecen muy monas. La primera tiene la ventaja de ser estrecha, más alargada y tener un compartimento para los enchufes, cosa que me vendría de perlas porque quiero colocarle encima -además del nuevo elemento tecnológico-decorativo- una lámpara tipo flexo en color blanco (para que contraste con el sofá, la alfombra y la pared). Recordad que la mesa de centro es blanca, así que también contrastaría con el sofá y la alfombra.
Si fuera más hábil haría alguna composición, pero tengo bastantes limitaciones técnicas.

De todas formas, quiero agregar algún otro motivo decorativo: los centros de mesa no me gustan especialmente, pero estaría bien encontrar algún elemento un poco geek, como unas preciosas figuras de robot en porcelana blanca que vi en el Corte Inglés hace un tiempo, quedarían muy bien sobre la mesa de cristal negra.

Para terminar, unas imágenes de sofás grises sobre alfombras grises, a ver qué os parece... Si no, siempre puedo dejar mis alfombras negras...










lunes, 18 de noviembre de 2013

Árbol 2D: en un plis plas estamos en Navidad (IV)

Vale, me encantan esos árboles grandes y muy tupidos con luces blancas y adornos de cristal, pero a mí no me cabe y cuestan una pasta. Así que como no hay Navidad sin árbol y este año hemos dejado claro que no soy el Grinch de la familia, estoy buscando soluciones que ocupen menos espacio, tanto durante las fiestas como para el resto del año. ¿Qué os parecen? 








Éste último me ha gustado especialmente... Requerirá un poco de maña (o mucha), pero es factible, ¿no creéis?


domingo, 17 de noviembre de 2013

La decoradora que no llevo dentro...

Hay por ahí mucha gente con estilo, que con pequeños detalles, accesorios y textiles le aporta carácter a una estancia insulsa. Y después estamos las personas como yo: las que somos incapaces de hacerlo. Lo mío son "los grandes rasgos", cual pintor de brocha gorda. ¿Será una limitación insubsanable? ¿Puedo aprender? ¿Será de eso que se tiene o no se tiene? Mmmm... 

Por ahora mi reto se centra en el salón. Tengo ideas, que ahora están condicionadas por el sofá gris que no compré ni quería. Pero algo podré hacer, ¿no? No sé si me gusta la idea de escoger un segundo color y poner todos los accesorios combinados. Bueno, sí lo sé: no me gusta. Me llama más la idea de que cada elemento tenga su propia identidad.




Por cierto, cada vez estoy más segura de que quiero mi rocking chair de Eames... ¡Me chifla!




sábado, 16 de noviembre de 2013

Que llegue diciembre, que llegue diciembre: en un plis plas estamos en Navidad (III)

¿Para vosotros de qué color es la Navidad? Ayer estuve hablando con mi chico y le parece bien dejar el rollo minimalista y lanzarnos a la Navidad (con nuestras restricciones, pero abandonando el árbol-pirámide). El caso es que dice que no le gusta el estilo nórdico (¡!). Ya, yo tampoco lo entiendo. Pero si esa gente es la inventora de la Navidad, viven la mitad del año en invierno invernal... Pero va a más: que no le gusta la decoración de Ikea. Se me ponen los pelos de punta sólo de recordar esas palabras.

Dice que le va la Navidad tipo hortera: muchos colores. Ahora que lo pienso, le encantó el gato chino dorado que mueve la pata, a ver si su estilo, después de todo va a ser kitsch, ¿os imagináis? Yo había pensado que estaría bien hacer algún centro con velas blancas, piñas (quizá pintadas), poner un cuenco con bolas rojas, alguna guirnalda de luces, algún motivo tipo estrella... Me gusta.






viernes, 15 de noviembre de 2013

Más ideas decorativas navideñas: en un plis plas llega la Navidad (II)

Que no os engaño: me hallo en "momento navideño total". Se me van los ojos detrás de las bolas de colores. ¡Quién me ha visto y quién me ve! Total que estoy decidiendo cómo voy a decorar la casa. Los adornos que tengo son bastante eclécticos: papel, cristal, metal. Pero siempre sigo la misma línea cromática: blanco, rojo y gris. Así que sigo cogiendo ideas que peguen en una decoración minimalista. A ver qué os parecen:




jueves, 14 de noviembre de 2013

Love it or List it (Tu casa a jucio)

Seguro que todos conocéis el programa de Divinity "Love it or List it", en el que una decoradora y un agente inmobiliario compiten por convencer a una pareja de que ame o venda su casa. Cada uno de ellos tiene un presupuesto (para arreglar la casa y para encontrar una nueva) y unos imprescindibles. El problema es que por alguna extraña razón todas las casas canadienses (sí, el programa es canadiense) tienen graves problemas estructurales que la pobre Hillary tiene que arreglar, tachando de la lista algunas cosas, mientras que David nunca encuentra casas que, cumpliendo los requisitos de la pareja, estén dentro del presupuesto (y del vecindario, una demanda común).

Mi novio está convencido de que es un fake, pero yo disfruto mucho viendo el trabajo de la decoradora: crea unos espacios preciosos. 

Viendo el programa uno se pregunta: 
  • ¿Cuánto espacio necesitan los canadienses para vivir? A veces salen casas realmente grandes en las que viven familias de tres o cuatro miembros y creen que están apretados. Todo el mundo tiene habitación de invitados, un salón familiar aparte del "salón formal" o "para adultos", una zona de comedor a parte de la mesa de la cocina, y a los niños les ponen camas de matrimonio en las habitaciones. Claro, así es imposible que quepas en casa. En cualquier caso una se pregunta, ¿qué harían estas familias en un piso de 85m2?
  • ¿Y por qué razón los niños no juegan en su cuarto? Uno de los problemas en todas las casas suele ser el que "los niños han invadido todo el espacio". Yo no sé vosotros, pero, aunque de vez en cuando sacásemos algún juego al salón, normalmente jugábamos en la habitación. Es verdad que al ser casas de dos pisos, si tienes un niño pequeño no sirve, pero vamos, que no hace falta tener la casa como si fuera una guardería, ¿no creéis? Además, en la mayoría de estas familias uno de los miembros de la pareja no trabaja o trabaja desde casa, con lo cual no encuentro explicación a que tengas un sólo hijo y no puedas caminar por el salón sin tropezar con un juguete infantil, ¡recoge de vez en cuando!
  • ¿Por qué no terminan los sótanos? En casi todas las casas los sótanos están sin terminar y aunque algunas personas sólo los usan a modo de lavandería y trastero, hay veces que tienen a los niños jugando ahí... No digo que te dividan la estancia y te pongan molduras, pero vamos, revestir las paredes y poner suelo no puede ser tan caro, ¿por qué dejan los sótanos como en las casas de las pelis de miedo? 
  • ¿Un sólo baño en toda la casa? Normalmente aquí las casas cuando tienen más de dos dormitorios suelen tener al menos dos baños, uno mediano y otro chirriquitín, por lo menos. Pero allí no: tienes una casa de dos pisos (más sótano inacabado) y un baño en la planta de arriba... Aquí cualquier adosado tiene al menos un aseo en la planta baja. 
Pero es que además, como ya os digo, la dinámica del programa siempre se repite y la diseñadora casi nunca puede realizar todos los arreglos solicitados (a veces con presupuestos bastante altos), sin embargo:

  • Es muy raro que reutilice muebles de los propietarios y le de un lavado de cara a una estancia (que hay veces que las habitaciones lo que necesitan es una mano de pintura, reubicar los muebles y textiles nuevos).
  • Recurre a Ikea cuando se queda sin presupuesto. Además es curioso, porque cuando ponen muebles de Ikea suele pedírselo a su ayudante: "Desta, haz tu magia". Vamos, que si viniera a mi casa le daría un mal a la diseñadora, porque parece un catálogo de la tienda sueca (o sea, súper cutre de la muerte).
Y no obstante, aún cumpliendo únicamente la mitad de la lista, los propietarios suelen quedarse en sus casas. Crea unos espacios muy bonitos, siempre utilizando tonos neutros y muy ordenados visualmente. Así que aunque sepa lo que va a pasar, después de comer me siento con mi café y disfruto un rato viendo cómo transforma esas casas en verdaderos hogares. Si hiciera una visita a España...

martes, 12 de noviembre de 2013

En un plis plas estamos en Navidad (I)

No es la primera vez que os lo cuento (ya hemos pasado juntos estas fechas varias veces), pero por si hay algún despistadillo, repetiré: últimamente el espíritu navideño me había abandonado y, sin embargo, este año resulta que todavía no estamos a mediados de Noviembre y yo estoy ya pensando en las Fiestas, no por las vacaciones, que conste. Me alegra, porque esto de ser el Grinch de la familia estaba empezando a cansarme.

Sea por lo que fuere, aquí estoy mirando decoraciones navideñas. El tiempo no acompaña mucho (inconveniente número 2 de vivir en Canarias), pero estoy deseando que llegue diciembre para poner los adornos. Y como siempre, mi disyuntiva: ¿Navidad minimalista? Hace dos años no me apetecía un árbol al uso, lo veía como algo tradicional y recargado, sin embargo este año me gustaría disfrutar de una Navidad cálida. Ya veremos qué sale. Pero mientras comparto unas fotos, porque minimalismo y Navidad se pueden combinar perfectamente.







lunes, 2 de septiembre de 2013

Tentaciones: "illusion table".

Hace no mucho estuve hablando con I de la casa: parece que le resulta demasiado confortable. Nuestra idea era crear un espacio dinámico, en el que estar a gusto pero que no invite a "apoltronarse". Os había adelantado que a nuestro salón "le falta algo", una alfombra con personalidad, unos cojines diferentes... Y en eso estábamos cuando dimos con una preciosa mesa auxiliar: Illusion table, diseñada por Jhon Brauer y fabricada por Essey. Seguro que la habréis visto, aunque he encontrado pocas fotos. 

Esta original mesa imita la forma de un mantel colocado sobre una mesa circular. De los modelos disponibles, Illusion, Tall Illusion y Grand Illusion, la que más nos gustó fue la última, de 52 cm de altura y 44 de diámetro. De los colores, aunque la transparente es la más conocida, me parece más bonita en un color sólido: creo que el efecto de mantel suspendido está más conseguido.

Total, que nos pusimos a buscar tiendas que la distribuyeran aquí en S/C de Tenerife y el sábado 31 nos presentamos en Ópera, ya que recordábamos haberla visto en el escaparate. Cuál fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que tenían en modelo en stock con un descuento del 50% (¡!). Pero, porque siempre hay un pero, en transparente... 

Valoramos seriamente la opción de comprarla (de 290€ se nos quedaba en 145€), pero no tardamos en darnos cuenta de que no era exactamente lo que queríamos. ¿Qué habríais hecho vosotros?

 


viernes, 23 de agosto de 2013

Rayada

Como ya os había adelantado, una de mis ideas es introducir nuevos elementos textiles en el salón. Ahora que el sofá va a ser gris, no termina de convencerme la alfombra negra (aunque se quedará ahí un tiempo, que no quiero decisiones precipitadas).

Me brinca el ojo cuando veo estos dos modelos de Ikea:


Ikea Stockholm Rand


Lappljung Ruta

A mi novio no le gustan mucho las rayas -creo- pero es que, además, no le ha gustado nada el tacto y textura del modelo Rand. A mí me encanta, pero es una alfombra de lana y viviendo en S/C de Tenerife, pues como que no pega, ¿no?

El modelo Lappljung Ruta (parece que estés insultando a todos los antepasados de alguien) es en pelo corto (3 mm) y de polipropileno. No la he visto en persona, habrá que tocarla.

De todas formas, lo que tienen estas alfombras en común es su gran impacto visual, así que no sé si son una opción en nuestro salón-comedor. Voy a preguntar si se puede devolver, porque si es así, siempre podemos probar, ¿no?


Secuela: continuando el tema del sofá.

Os cuento, a ver si alguien me da su opinión: los de la tienda avícola nos ofrecieron desde el principio la opción de tapizar el sofá, bueno, en realidad es la única opción que nos habían dado. En marzo de este año nos ofrecieron la opción de cambiarnos el nuestro por un sofá que tenían en exposición, pero teníamos que pagar 500€, opción que rechazamos. Total que nos ofrecen el sofá sin sobrecoste... Pero, porque siempre hay un pero, es bastante más pequeño (50 cm menos de ancho, 20 cm menos de chaise-longe) y el estilo es diferente (redondito). 


Tengo que admitir que siento mucha desconfianza: se supone que es un sofá italiano de la marca "Italconfort", pero si buscas en internet, sólo encuentras una página web cutre sin ninguna información sobre los productos... Me dicen que es una buena marca, pero eso ya me lo dijeron de mi sofá... Obviamente me darán el certificado de garantía, claro. 

Por otro lado, puedo tapizar el mío en tela. Ya, ya sé que dije que no lo haría, pero el modelo me gusta y es cómodo...

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Después de pensárnoslo, hemos decidido tapizarlo en color gris oscuro. Es una tela antimanchas, con teflón y no-sé-qué historias, de una marca buena -Rustika- (he estado investigando por internet). Me da un poco de miedo porque es bastante oscuro y nuestro sofá es enorme en relación con la habitación. En color blanco el impacto visual disminuye, pero no quiero un sofá tapizado en color claro, que no hay tratamiento antimanchas que me de tranquilidad con un sofá blanco. Total, que está encargada la tela.


(Ésta es la foto con el color más parecido que he encontrado)

Ha sido una experiencia agridulce, la verdad. Tengo que admitir que la dependienta es una chica muy simpática que, dentro de sus posibilidades (no es la dueña, obviamente) ha hecho todo lo posible, así que en ese aspecto no me puedo quejar. Pero sé que si hubiera comprado el sofá en algún otro establecimiento, no me habrían puesto pegas al descubrir que no era de piel (a mi madre, en El Corte Inglés, por ejemplo, le encargaron un sillón nuevo de piel porque el que le habían traído tenía unos defectos en las costuras y también le cambiaron sin pegas unas sillas que comedor que tenían unos defectos).

Así que, las dependientas muy amables, pero la garantía post-venta, deja que desear, la verdad. 


jueves, 22 de agosto de 2013

"Darle un toque"

A mi salón le falta un toque personal. Ya está, lo he dicho. Me gusta, pero le falta "un algo": una mantita en el sofá, una planta en una repisa, un candelabro... Ay, no sé. No quiero recargarla: me gustan las estancias despejadas, pero así como el dormitorio, el vestidor y el cuarto de estudio han quedado bien, tengo que decir que al salón le falta algo, pero claro, no sé qué es...

Estaba pensando en una alfombra con personalidad. Me gusta el modelo Stockholm Rand (por cierto, está bastante rebajada: de 280€ a 196€), pero mi salón-comedor no es muy grande y quizá, con el peso visual que tiene, pueda sobrecargarlo... Por otro lado, a I le parece horrorosa.


(Me encanta la lámina sobre el sofá, la Lámpara Arco y esos techos altos...)

Por otro lado se me había ocurrido que una lámpara de pie podría aportar un toque un poco más cálido (sin pasarse, ¿eh?). Estoy enamorada de dos modelos: el de Jieldé de 5 brazos articulados y el Trípode G5. Ya sé que son totalmente distintos y si tuviese que quedarme con uno, elegiría el Jieldé pero sólo porque ocupa menos espacio.


(Últimamente se me van los ojos cuando veo composiciones de lámina con marcos negros y finos)


(Estoy viendo mucho este tipo de mesas nido...)

Lo que sí estoy buscando son textiles...Una manta y unos cojines. Me gusta la idea de que alguno sea un poco freaki, geek o con frases o dibujos. Podría estar bien que tuvieran algo que ver con nuestras profesiones (él Ingeniero Informático y yo Abogada).






También hemos barajado la opción de un graffiti, ¿qué os parece?


(Yo no lo haría en una sola pared, tan definido, sino cogiendo una esquina para que quede más integrado).



En cualquier caso, vamos a volver a pintarlo, porque quedó demasiado clarito y no sé nota que está pintado de gris. Es muy difícil escoger un color mirando una franja de un centímetro...

lunes, 8 de julio de 2013

Para colgar...

Seguro que no habéis olvidado la tabarra que he dado con el recibidor de casa, ¿verdad? Y concretamente con el colgador (aquí, aquí, aquí y aquí). Pues un día navegando por la red encontré una idea barata para hacer nosotros mismos unos colgadores; seguro que lo habéis visto vosotros también. Y nos pusimos a ello... A ver qué os parece.



Es relativamente sencillo, aunque hacer el agujero para sacar lo del interior de la bombilla tiene su intríngulis, pero una vez hecho, el resto es coser y cantar. Sólo hace falta:

  1. cemento, aunque nosotros compramos un microcemento -mortero de rejuntado- color gris: lo bueno de este material es que lo hay en un montón de colores, claro que quizá para el gris no tenía mucho sentido, pero no se admiten críticas; 
  2. las bombillas, que resulta un pelín difícil encontrarlas porque están prohibidas, así que a preguntar en casa de familiares y amigos;
  3. un cuenco en el que prepararlo y una cuchara de plástico, para dar vueltas y verterlo en la bombilla;
  4. tened preparado un sitio donde colocarlas (los cartones de huevos vienen estupendamente);
  5. tornillos: os aconsejo que los pongáis bastante largos (nosotros los usamos de 8 cm), de tal forma que podáis meter bastante dentro de la bombilla y os queden 4 cm por fuera.

Para el secado, seguir las instrucciones del fabricante, aunque nosotros nos curamos en salud y como no teníamos prisa, ahí las dejamos una semana :P Después hay que quitarles el cristal a base de golpes en una superficie dura. Sin pasarse, claro, pero aguanta, que lo sepáis. Hay que asegurarse de que no queda ningún resto.

Y ya está: ¡tenemos colgadores en el recibidor! Ya os enseñaré el recibidor completo, pero ha quedado un poco raro: las piedras, las bombillas, las lámparas... No sé, es una mezcla rara, pero no queda mal (creo).