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miércoles, 22 de agosto de 2018

Síndrome de Diógenes o cuando se te va la pinza con la decoración...

Me he pasado. En algún punto he perdido el Norte y he terminado llegando a la "acumulación". ¡Ay, Dios mío! Vivo en el desorden continuo, tengo más ropa fuera del armario que dentro de él, se me mueren las plantas, todo me da pereza... 


Creo que la felicidad se encuentra en el equilibrio y mi vida se asemeja más a una montaña rusa que a un plácido paseo en barca.

Pero todo tiene remedio. Como siempre, voy a empezar desde fuera, que es más fácil, hasta llegar a dentro.

Novedades: ya no tengo el "despacho en el salón". Actualmente estoy trabajando en un Despacho de Abogados a tiempo completo y aunque todavía tengo algunos casos privados, son pocos y procuro atender a los clientes en el Colegio de Abogados. Mi idea, no obstante es montar el Despacho en lo que antes llamaba "cuarto de estudio", pero es un proyecto que voy a dejar por un tiempo en stand by. 

Además, remodelé el dormitorio y me quedó precioso. Pero eso requiere un post entero.

¿En qué estábamos? Ah, sí: ordenar mi vida.

Febrero y marzo de 2017 fueron unos meses geniales. Aunque tengo que admitir que todavía no estaba bien del todo, en lo que a mi expareja se refiere. He tardado, en total, dos años completos en poder pensar en él sin derramar lágrimas. Ya sé que es una tontería, sobre todo porque desde el primer momento fui consciente de que era lo mejor para mí. Pero en abril del año pasado tuve un problema familiar (una discusión, que ha implicado un año de ausencia de alguien muy importante en mi vida, bueno, una ausencia más) y pegué un bajón. Como lo mío es lo de "huir hacia delante", pues me eché novio (¡error!) y metí a una compañera de piso (¡doble error!). Los dos son personas maravillosas: ellos no eran el problema, sino yo. La cagué, me hundí y proyecté en ellos las causas de todos mis males.

Tranquilos, que aquí sigo, con la casa desordenada, con sobrepeso, con problemas de autoestima, pero sonriendo. Y con ganas de volver a tomar las riendas de mi vida. Ya me he cansado de correr.

Así que voy a hacer las cosas bien. Os cuento:

- Voy a hacer una limpieza general de la casa y tiraré/venderé/regalaré todo lo que no tiene que estar en mi vida. 

- Terminaré de arreglar todas esas cosas que se quedaron a la mitad.

- Diseñaré un Despacho chulo y me daré unos plazos para montarlo (no tiene que ser todo a la vez). También tengo que dejar bonito el patio interior, al que tengo acceso desde esta habitación.

¿Qué os parece?

Ya, esto es para la casa. Para mí también tengo planes. Os iré contando, ¿vale?

lunes, 6 de febrero de 2017

Decoraterapia

La vida es un continuo cambio... Últimamente está muy de moda el concepto de resiliencia, que es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas. En cualquier caso, ya decía mi abuela: "todo llega y pasa". Porque el tiempo todo lo cura, a Dios gracias. A mí me ha hecho falta un año entero para superar una ruptura. Una pareja, al final, es mucho más que una persona, son proyectos, recuerdos, rutina, cariño, confianza... Y aunque termine bien, es duro. En mi caso, al quedarme en casa, noté más la ausencia. Este año he "sobrevivido" cerrando puertas. Pero no hay cerradura que contenga la tristeza y responsabilizarte de tu felicidad es algo enormemente empoderador (otra palabreja de moda, por cierto). 

No puedo hablar en general, porque yo sólo conozco mi historia, y sólo desde mi perspectiva, así que os diré que, en mi caso, yo me "diluí" un poco. No sé si es algo bueno o malo, no lo juzgo, sólo adjetivo. I quizá tenía un gusto más definido que el mío, además, yo soy facilona y bastante ecléctica, así que todo me gusta. Pero ahora que estoy sola, a mis treinta y cinco añazos, me he encontrado descubriendo qué narices me gusta... ¡Y ha sido divertido! Ahora me río, ojalá hace un año alguien me hubiera dicho, "tranquila, todo va a salir bien", y de paso me hubieran evitado algunos errores garrafales :P Aunque ya sabéis que de los errores se aprende. Es una verdad como un templo. Yo soy de las que aprende, no de las que se arrepiente. ¡Minipunto para mí! 

Dicen que las cosas materiales no son importantes, creo que eso es un juicio que tampoco emitiré. Sé en qué medida me afectaba a mí no sentirme identificada con las cosas que me rodeaban. Básicamente me he pasado un año evitando mi casa, utilizando únicamente mi dormitorio, la cocina y el baño, dejando morir las plantas, limpiando lo que ve la suegra... El  jueves 2 de febrero decidí ser feliz. Otra vez. Lo que nos molesta de fuera no es más que el reflejo de lo que no nos gusta de nosotros mismos. No me gustaba mi casa, porque no reflejaba quién soy ahora. Ha sido un año de transformaciones, aprendizajes y cambios, pero "mi hogar" seguía gris. 

Dos días de compras, bricolaje, risas, alguna lágrima, nervios, idas y venidas... Y ahora os puedo presentar mi nuevo salón.

Para mí la decoración no es algo accesorio, porque mi casa al final es "mi refugio", el sitio al que vuelvo, en el que me debería sentir cómoda y protegida. Ahora me siento así. Por fin mi casa refleja la calma y felicidad que siento en mi corazón.





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Y todo empezó con unos cojines de flores.

Gracias MJ por pasar conmigo este finde, por ayudarme este año, por haber aparecido en mi vida.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Trabajar en casa: oficina para atender al público en un salón

Hola a todos. Estoy sentada en la mesa de comedor que ahora hace las veces de mesa de trabajo y me doy cuenta de que las cosas raramente salen como uno desea. Hace tanto que no paso por el blog que ya no sé qué había compartido con vosotros y qué no, así que hago un resumen. Hace poco más de un año, en junio de 2014, comencé una nueva etapa profesional y me "independicé". Como soy abogada y necesito además de un sitio para trabajar, uno en el que recibir clientes, acondicioné el salón-comedor para llevar a cabo mi actividad profesional. Con esto de que la decoración es bastante minimalista, sólo tuvimos que darle "una vuelta", en lo que al uso se refiere, de los elementos que ya teníamos y añadir algunas cosas. 




Como veis, sólo cambié la orientación de la mesa, pinté la pared del fondo de un gris más oscuro y añadí algunos elementos decorativos y funcionales. Contraté a un diseñador para el tema del logo (que imprimí en 3D), además de utilizarlo en la tarjeta y la papelería.

Los demás elementos del salón, sofá, mesa de centro, aparador de la televisión, etc., siguen igual, pero nadie se da cuenta de que esta estancia fue una vez mi salón.

Aún quedan pendientes algunas cosas que he ido retrasando, como enmarcar los títulos, comprar una cajonera Helmer negra o cambiar la ubicación del teléfono, pero es que hemos estado bastante liados... Tanto que ahora tenemos dos viviendas, una en Tenerife y otra en Limerick, Irlanda.

Bueno, la inversión ha sido mínima y he podido seguir desarrollando mi actividad profesional sin problemas. En un principio me daba bastante vergüenza, la verdad. En otros países está mas generalizada la idea de que puedas dedicar un espacio de tu hogar al trabajo y atender en él visitas profesionales, pero aquí en España no es así y temía que transmitiera una imagen negativa, pero no ha sido así.

Os animo a compartir vuestras experiencias "trabajando en casa".

domingo, 24 de mayo de 2015

De vuelta

Hace casi un año que no publico... ¡Qué rápido pasa el tiempo! Me falta muy poco para empezar a mirar a los churumbeles de mis amigos y decir si es que nos están haciendo viejos. Menudo asco, sobre todo porque tengo la impresión de que estoy empezando :D

Ha habido algunos cambios en casa, pero no mucha cosa, la verdad. En este tiempo la decoración ha pasado a un segundo plano. Han sido unos meses intensos de los que guardo un recuerdo borroso. 

Y es que todo ha pasado muy rápido. Ha habido cambios a nivel personal, profesional, familiar...

Pero tenía ganas de volver aquí.




miércoles, 16 de julio de 2014

Escaparate: guárdalo a la vista

En mi lista de "cosas por hacer" está desde hace tiempo una solución para guardar mis bolsos. Como son un elemento bonito habíamos decidido exponerlos utilizando baldas lack, en sus distintos modelos, de hecho, tenía dos posibles diseños que nunca se materializaron. 


Una de las cosas que no me gusta de esta opción, no obstante, es que los bolsos que no son rígidos quedan espachurrados y feos, cosa que no ocurre al colgarlos.

Menos mal que no lo hicimos, porque ahora que la casa tiene "fecha de caducidad" todo el dinero que invirtamos en muebles y accesorios es a fondo perdido, así que estamos en "modo ahorro total" en lo que a la decoración se refiere. 

No obstante, el año o año y medio que nos quede hemos de estar cómodos, así que seguimos haciendo algunos "retoques" y uno de ellos ha sido éste. Cuando diseñamos la configuración del armario pecamos de novatos y de que veníamos de una casa en la que lo que más faltaba era sitio para la ropa, así que no tuve en cuenta espacios de almacenaje para bolsos, toallas, sábanas... Seguramente ahora lo haría de forma diferente, bueno, la verdad es que cambiaría muchas de las decisiones que tomé, pero es lo bueno que tienen las casas de alquiler, que vas aprendiendo de cada una de ellas.

Así que buscando una solución barata para colocar los bolsos, me encontré con una oferta: unos pomos de remate de Ikea (modelo Högtidlig), pensados para las barras de cortina, claro. No creo que aguanten mucho peso, porque el tornillo no tiene casi profundidad, pero para los bolsos vacíos es más que suficiente. Los iba a pintar de negro, pero por ahora se quedan así. 

Como veréis en las imágenes, hemos colocado nueve para maximizar el espacio disponible sin que resulte cargante. No sé si lo hemos conseguido, pero ésa era la intención. La función principal se cumple: tener los bolsos a mano (al final si no, siempre uso el mismo) y ordenados. Por supuesto, aún así tengo algunos bolsos guardados, pero no hay más pared :P





Espero que os guste y no dudéis en compartir conmigo de qué forma organizáis vosotras los bolsos.

jueves, 17 de abril de 2014

Pues yo creía que tenía que ver con "La Pascua".

Que dice mi novio que le gusta mucho, pero que no tiene nada que ver con el "conejito de Pascua" :D A ver que os parece...

La imagen original la he encontrado en el blog de Melisa Ballesteros.



martes, 4 de marzo de 2014

Martes de Carnaval...

Alguna vez os he comentado que vivo en una de las siete "islas afortunadas", concretamente en Tenerife. Aquí en Canarias está muy arraigado el Carnaval. Tengo que admitir que a mí no me gusta mucho, no soy una persona fácil y tienen que darse demasiadas circunstancias para que me lo pase bien: la compañía, la música, la ubicación. Bueno, vale, soy de esas personas sosas, qué queréis que os diga. Es que me aburro con facilidad... Total, que desde hace unos años no se alinean los planetas y yo no salgo.

Este post parece que esté diseñado con la intención de que os caiga mal... Pues soy una chica maja, de verdad, divertida, pero el rollo de carnaval (los extraños borrachos, el ir de un lado al otro, los tíos meando a cada paso que das...) no me entusiasma.

Una de las noches que mejor lo he pasado en Carnavales salí con una amiga, Noe. Es cierto que íbamos contentas desde casa y todo nos hacía gracia. Casi recuerdo algo de un tenista, a unos que iban vestidos como los de "La Naranja Mecánica" (Noe es un poco friki y no los confundió con Pinocho, cosa que sí hice yo -no pasé del primer minuto de película, qué queréis que os diga-), una boa de plumas...  Mi novio tiene una versión un poco distinta de la mía, distorsionada diría yo.

Total, que Noe -sobre quien no va este post- tiene una hija estupendísima -concretamente tiene tres hijos, pero nos centramos en la mayor-, Carmen. No os podéis imaginar lo bien que me lo paso con ella, sí, posiblemente mejor que con sus padres :P Ayer estuvieron un ratito en casa y colaboraron en la decoración de la pizarra de la entrada. El motivo no podía ser otro que "el carnaval".

Sin mucha dificultad podréis distinguir la aportación de Carmen de la que hizo su hermano pequeño Rafa (dos años y medio). Qué monos son los niños... Para un rato :P  



La aportación consiste en dos disfraces de princesa. No me atrevería a aventurar a quién pertenecen, pero si Carmen se anima, que nos lo comente (es una lectora fiel del blog).


Aquí podéis apreciar la aportación de Rafa, mucho menos realista, mas de tipo conceptual, tirando a moderno, pero que recoge la esencia del carnaval claramente.



Pues nada, hasta el domingo que despidamos los Carnavales mantendremos la pizarra. A ver qué motivo lo sustituye...


jueves, 27 de febrero de 2014

Pajaritas de papel

Ayer me dio por buscar un tutorial para hacer una pajarita de papel. No es difícil y me parecen muy decorativas. Compraré papel de otros colores para hacer más... ¿Os gustan las figuras de papel como elemento decorativo?

Sin ánimo de resultar resabida os diré que el origami (折り紙)  es el arte de origen japonés consistente en el plegado de papel sin usar tijeras ni pegamento para obtener figuras de formas variadas. En español recibe el nombre de papiroflexia o cocotología (no había escuchado esta palabra en mi vida).



¿Pongo alguna otra más? Quedarían bien en la mesa de centro, ¿verdad?


lunes, 24 de febrero de 2014

Durante el fin de semana...

Ya he compartido con vosotros mis obsesiones por los textiles, pero me había circunscrito a los cojines. Sin embargo, hay más: llevo años (no exagero), años, detrás de una manta bonita. Cuando voy a Zara Home babeo y todo. Pero es que los precios... Y estas rebajas han sido un poco brrrrrrr (de birrias).

Manta Zara Home mohair gris (99'99€):
Manta Zara Home acrílico multicolor (59'99€):
Total, que vi en x4duros una manta calentita, amorosa, mona y que podía hacerme yo en casa y me lancé. La manta es una "reinterpretación" que hace una blogger noruega (Manuela Hardy) de un tutorial de Maggie, otra blogger.

Sólo necesitas, según te dice, tres mantas Polarvide y tus brazos... Y aquí empiezan los problemas:
  • ¡Qué bien - piensa una-, la manta más barata de Ikea! Pues resulta que en Canarias cuesta 4'99€, mientras que en la Península 3'50€, con lo que me molesta esto. También puedes usar la manta Krakis (1€ más barata y 10 cm más pequeña, cosa que no se nota porque a la otra le tienes que cortar los extremos redondeados que trae). La diferencia (1'5€) os parecerá poca, pero es que me da una rabia... 
  • Cuando has comprado las mantas y empiezas a cortarlas (la idea es hacer un hilo grueso con el que tejer) te das cuenta en el berenjenal que te has metido: he tardado más de una hora por manta. No soy especialmente torpe, pero es que tienes que ir cortando la manta de fuera hacia dentro, tipo espiral, y es mucha manta... Total, que pasé el domingo dolorida y todavía hoy sufro al escribir con el ordenador.
  • Terminas de cortar, por fin tienes el hilo, y te percatas de que estás blanca. Sí: la manta suelta pelusa sólo de mirarla, así que imagínate después de cortarla. Grrr. Pues nada, la lavo y la meto en la secadora y que sea lo que Dios quiera... Repetí la operación tres veces porque no había manera de que dejase de soltar borretilla (borreta es una palabra aragonesa, no la busquéis en la RAE que no está, os lo adelanto, pero existe, como Teruel).
  • Atas todos los extremos de la manta -limpísima-  y comienzas con el tutorial. Bueno, Maggie es una chica muy mona, dulce, un poco pavisosa, pero soportable... Sí, lo mismo pensé yo al principio, pero te advierto: cuando lleves quince minutos ecuchándola te entrarán ganas de suicidarte colgándote con el working yarm. Pero continúas porque tienes los brazos enredados con hilo, los pantalones llenos de pelusilla y esto hay que terminarlo como sea...
  • Han pasado seis horas desde que llegaste de Ikea, por fin has terminado con la manta. Sí, ha quedado monísima. Respiras hondo. Qué orgullosa te sientes de ti misma. Esto se merece un post completito. Pisar la Luna tuvo que ser una tontería comparado con esto. Sólo tienes ganas de usarla, así que preparas una peli y te recuestas en el sofá recién tapizado -por fin-, te tapas con la mantita y... ¡Pero qué frío! Hay más agujeros que manta. Cómo no me habré dado cuenta yo de esto. Grrrrr.
En resumidas cuentas: ya tengo mantita, eso sí, estaré limpiando pelusas hasta el próximo fin de semana, lo cual impedirá que me recupere de la tendinitis, pero da igual, porque pasé tanto frío viendo la peli que he pillado un resfriado. Eso sí: monísima de la muerte.








Notas para quien se anime:
  • Con tres mantas me ha quedado de 240 x 90, haciendo 30 nudos iniciales. Sí, larga y estrecha. Cuando tenga ganas la rehago, que en tejer es en lo que menos tardas. Creo que probaré con 40 nudos para que me quede de 120 de ancho. Pero más adelante, cuando me recupere, que además quiero comprar otra manta para poder hacer los nudos más juntos, que si no no sirve de nada.
  • Al acabarla la he vuelto a lavar y a secar en secadora para ver si deja de soltar pelusilla, pero no. Os recomiendo que compréis otra manta tipo polar, ésta es un coñ*zo.
  • No te lo pone en ningún sitio, pero si no he conseguido disuadirte y te lanzas a hacer la manta, el ancho de la tira tiene que ser de unos dos dedos (4 cm). Sí, tengo los dedos regordetes...
  • Si no entendéis algo del tutorial de Maggie, podéis preguntarme, sin complejos que yo he tenido que deshacerla tres veces :P
Conclusión: elegid una manta y compradla hecha.


P.D. ¿Os gusta mi bandeja Trending? Están a 1€ hasta fin de existencias, aunque no lo ponga en la web (sí, de vez en cuando aquí en Canarias tenemos algo más barato que en la Península, para variar). Más adelante la pintaré de blanco.

El set de ping-pong es de Tiger, ¿no os parece gracioso?