Mostrando entradas con la etiqueta Proyecto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Proyecto. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de febrero de 2014

Láminas para mi pared...

Me encantan las láminas. Me parece una forma elegante y sencilla de decorar una pared. Quería colocar varias sobre el sofá y aunque me chiflan algunas "famosas" (ya haré una entrada en condiciones sobre algunas de ellas), se me van de precio (estamos en modo ahorro). Total, que se me había ocurrido crear una composición monocromática, utilizando marcos medianos y grandes, seguramente negros o sin borde, utilizando distintos tipos de láminas:

  • Láminas tipográficas. Había pensado hacer una tipografía con nuestras letras y enmarcarlas (¿os imagináis lo chulo que quedaría con la de un niño? Ir haciendo posters de distintas edades...).

  • Láminas de oftalmólogo. Pensaba yo que era una idea totalmente original, pero en Holstee las venden. Esto, no obstante, no puede considerarse un plagio, que no lo había visto en ningún lado, ¿no creéis?

  • Láminas del Test de Rorschach. Quizá por el nombre no caigáis, pero las habéis visto en películas y series, seguro. Por aquello de la culturilla general os explico: es un método proyectivo de psicodiagnóstico creado por Hermann Rorschach y publicado en 1921. Consta de diez láminas compuestas por manchas de tinta sobre un fondo blanco: cinco son monocromáticas y las otras cinco son cromáticas (dos bicolor -negro y rojo- y tres multicolor). Estas láminas poseen una morfología vaga, por lo que resultan especialmente sugerentes. Las láminas son presentadas de manera sucesiva a un sujeto preguntándole lo que ve en ellas y cómo y dónde manifiesta lo observado. Algunas dan un poco de miedo, la verdad.


  • Láminas de figuras Tangram. Que sí, que también sabéis lo que es, pero el nombre os ha despistado. El Tangram es un juego chino antiguo que consiste en formar siluetas de figuras con las siete piezas dadas sin solaparlas, Las piezas se llaman tans y sob 5 triángulos, 1 cuadrado y 1 romboide. Normalmente los tans se guardan haciendo un cuadrado. No sé si me gusta una sola silueta o varias...

  • Láminas de objetos comunes acotadas. Han de ser dibujos simples.


  • Láminas de algunas fotos que hayamos tomado nosotros. Tendría que ser de paisajes o detalles y me gustan en blanco y negro, pero no brillantes, sino mates.

  • Láminas de geometría proyectiva. 


  • Láminas de paradojas o efectos ópticos. Habría que escogerla bien para que no resulte pesada, ¿no?






miércoles, 22 de enero de 2014

"Zafarrancho de combate"

En casa (la materna) usamos esta frase para designar la limpieza profunda semanal. Cada semana limpiábamos en profundidad la casa. Sin embargo, por más que limpies siempre hay cosas que están fuera de su sitio, que no terminas de arreglar o poner bien. Inspirada en lo que en Apartament Therapy han denominado "The January Cure", yo he creado mi "Home Cure" para terminar de una vez todas esas cosas que quedan a la mitad y que van más allá de la "limpieza semanal". Incluye un poco de todo: rellenar el agujero que dejaste al quitar ese cuadro, repintar la zona de los interruptores que tanto se ensucia, ordenar los cajones en los que dejas las cosas que no sabes dónde poner, pegar el jarrón que se te cayó hace cinco meses y que tienes arrinconado porque nunca recuerdas comprar pegamento.

Sólo necesitas papel, lápiz y un día del fin de semana por estancia. La idea es ir a "lo gordo", de ésta arreglamos unas cuantas cosas y dentro de seis meses repetimos, que no somos esclavos de nuestros hogares. Ahora recorre la casa, habitación por habitación y apunta lo importante.

En mi caso:
  1. Recibidor: arreglar el zócalo, fijar el cable del teléfono y pintar de blanco algunos desperfectos.
  2. Cocina: arreglar uno de los cuadros de cubiertos (tengo una cuchara suicida que ha pasado de la silicona y se ha tirado al vacío), anclar la estantería a la pared y buscar una solución a la ventana (estor, panel, vinilo adhesivo...).
  3. Cuarto de estar (sí, obviando el sofá que se depelleja y que me impide disfrutar de mi casa): fijar el cable del teléfono, fijar los cables que van por el techo, lavar y planchar las cortinas y buscar un mueble auxiliar para mi teléfono.
  4. Pasillo: nada que hacer.
  5. Cuarto de baño de I: arreglar el plafón.
  6. Cuarto de baño de Y: nada que hacer.
  7. Dormitorio: pintar los ángulos, limpiar la pintura del suelo y tunnear el baúl tecnológico.
  8. Vestidor: regular la altura de las puertas de los armarios, poner uno de los tiradores, poner el imán al espejo, poner tiradores al zapatero y buscar una solución de almacenaje para mis bolsos.
  9. Cuarto de estudio: nada que hacer, aparte de terminar de vacíar "la bolsa de las bolsas".

Además, el día que nos metamos en una habitación, hay que limpiarla a fondo: sí, en los aparadores cerrados también entra el polvo y los rodapiés cogen porquería sin cesar.

Ahora viene lo peor: hacerlo. Pues nada, coges la lista, compras todo lo que necesites y reserva un día. Y no remolonees mucho, la idea es quitárselo de encima rápido, no estar arrastrando este proyecto hasta el año que viene.

jueves, 16 de enero de 2014

El fantasma de las Navidades pasadas...

Este año se me han pasado las Navidades sin enseñaros la decoración. Quería algo discreto, con clase, vamos, algo parecido a todas esas fotos preciosísimas que veo por internet, pero habiendo aceptado mis limitaciones, me quedé contenta con el resultado.

Aunque quería un árbol natural, al final pasamos de él. Pero, porque siempre hay un pero, durante estas vacaciones hemos realizado un proyecto que teníamos pendiente en el recibidor y que nos ha servido para suplir el icono navideño por excelencia.

Por otro lado, he ampliado mi colección de adornos navideños con la incorporación de algunas bolas, poca cosa, pero creo que bien escogida. Y unas plantas, que algo verde nunca viene mal.

Espero que os guste y que hayáis disfrutado de estas fiestas tanto como yo.

Os pido disculpas por la calidad de las fotos: están hechas con el móvil.








(Esto es lo que había antes de poner la pizarra)



(Simplemente es una pizarra sujeta a una estantería, para que no se vean todos los aparatejos tecnológicos).




lunes, 2 de diciembre de 2013

Responsables...

Cada vez estoy más convencida de la importancia que tienen las acciones individuales, la importancia de las personas. Pensarás que es inútil tener cuatro contenedores de residuos en casa, molestarte en separar la basura y caminar dos manzanas para tirar el cristal cuando empresas privadas -y también la Administración Pública- vierten porquería al agua, a la tierra y al aire, cuando la burocracia hace necesarias siete copias de una misma instancia... Pero la sociedad la conformamos todos. Somos las personas, una a una, las que decidimos: el mal hacer de unos cuantos no puede repercutir en nuestra conducta. 

Quizá mi aportación sea tan pequeña como la tuya, pero debemos responsabilizarnos de nuestras acciones, para que quienes vienen detrás, todas esas personitas que aprenden con nuestro ejemplo, sean adultos responsables. Porque quizá alguno de ellos sea lo suficientemente importante para cambiar las cosas. Quizá mi aportación sea tan pequeña como la tuya, pero somos dos y es algo. Y entre todos somos muchos. Por eso, cada vez estoy más convencida de la importancia que tienen mis acciones y me responsabilizo de ellas, porque soy parte de esta sociedad y decido en cada momento cómo quiero que sea.

Algo que me parece que es muy importante es el tema de los residuos. Creo que no sólo debemos separarlos adecuadamente, sino que hemos de intentar reducirlos. Y eso es una labor personal. Además, me parece que debemos integrar la naturaleza en nuestros hogares, especialmente si hay niños, para que experimenten e interioricen los ciclos y procesos naturales, pero también por el simple hecho de disfrutar con el proceso y con el resultado. 

Así que, como no, tenemos un proyecto: un huerto urbano en la cocina. La idea es, utilizando una estantería, colocar contenedores para cultivar en cada balda y fluorescentes sobre ellos. No os voy a enseñar las fotos porque es bastante cutre (estamos con el primer modelo). El caso es que he encontrado este fantástico diseño del alemán Nils Ferber, que podéis acoplar en las conocidísimas estanterías Billy de Ikea: Parasite Farm. Como podéis observar en las imágenes cuenta con un contenedor y un dispositivo de iluminación. Al conjunto se le une una compostadora.

Para quienes no estéis familiarizados, el compostaje es el proceso de descomposición de los residuos orgánicos que se produce en presencia de oxígeno, llevada a cabo por una fauna muy variada, que va desde bacterias y hongos a un amplio abanico de macroinvertebrados. El resultado es el compost. Y la compostadora no es más que un recipiente con las características necesarias para realizar el compostaje. Tened en cuenta que, bien hecho, no tiene por qué producir olores.




Yo le encuentro un fallo al diseño y es que no me gusta que la tapa de la compostadora sea directamente la tabla de cortar.

Por si os interesa, Nils Ferber es un diseñador alemán de 27 años formado en la HFBK (University of Fine Arts) de Hamburgo y en la Design Academy Eindhoven.

"I study design because I belive in it's potential to alter reality. By presenting a design concept to someone you always show how things could be. That also implies to question why things are just as they are. Even when a new design concept is not realized and has no direct effects, it still opens up room for discussions and thoughts that stretches from status quo to the concept's fiction. Therefore I understand design as a tool to debate and create our future instead of just letting in happen".

Se me dibuja una sonrisa en la cara cuando pienso que otra forma de hacer las cosas es posible. Y lo es. Pero hemos de comprometernos con ello, cada uno en la medida de sus posibilidades.

Este diseño es una idea. Nosotros, sin saber de su existencia, estamos trabajando en algo parecido en casa. 

lunes, 8 de julio de 2013

Para colgar...

Seguro que no habéis olvidado la tabarra que he dado con el recibidor de casa, ¿verdad? Y concretamente con el colgador (aquí, aquí, aquí y aquí). Pues un día navegando por la red encontré una idea barata para hacer nosotros mismos unos colgadores; seguro que lo habéis visto vosotros también. Y nos pusimos a ello... A ver qué os parece.



Es relativamente sencillo, aunque hacer el agujero para sacar lo del interior de la bombilla tiene su intríngulis, pero una vez hecho, el resto es coser y cantar. Sólo hace falta:

  1. cemento, aunque nosotros compramos un microcemento -mortero de rejuntado- color gris: lo bueno de este material es que lo hay en un montón de colores, claro que quizá para el gris no tenía mucho sentido, pero no se admiten críticas; 
  2. las bombillas, que resulta un pelín difícil encontrarlas porque están prohibidas, así que a preguntar en casa de familiares y amigos;
  3. un cuenco en el que prepararlo y una cuchara de plástico, para dar vueltas y verterlo en la bombilla;
  4. tened preparado un sitio donde colocarlas (los cartones de huevos vienen estupendamente);
  5. tornillos: os aconsejo que los pongáis bastante largos (nosotros los usamos de 8 cm), de tal forma que podáis meter bastante dentro de la bombilla y os queden 4 cm por fuera.

Para el secado, seguir las instrucciones del fabricante, aunque nosotros nos curamos en salud y como no teníamos prisa, ahí las dejamos una semana :P Después hay que quitarles el cristal a base de golpes en una superficie dura. Sin pasarse, claro, pero aguanta, que lo sepáis. Hay que asegurarse de que no queda ningún resto.

Y ya está: ¡tenemos colgadores en el recibidor! Ya os enseñaré el recibidor completo, pero ha quedado un poco raro: las piedras, las bombillas, las lámparas... No sé, es una mezcla rara, pero no queda mal (creo).



miércoles, 3 de julio de 2013

Dormitorio: "antes y después"

Cuando nos mudamos al piso sólo teníamos un cabecero malm de Ikea, nuestra cama -estupendísima- y ninguna idea de qué queríamos... Colocamos la cama debajo de la ventana, de forma que teníamos más espacio libre para hacer ejercicio, pero además de feo, es muy poco práctico cuando se trata de un patio interior: luz, ruidos y poca intimidad.

Intentamos "arreglarlo" en diferentes ocasiones, pero el resultado siempre era insatisfactorio. La idea era conseguir un espacio en el que hacer ejercicio y descansar, pero son dos conceptos opuestos que no fuimos capaces de  conciliar, así que nos replanteamos el uso que íbamos a darle a la habitación. Yo siempre he querido un rincón de lectura, que habíamos pensado ubicar en el cuarto de estudio, pero la zona de trabajo es más dinámica, con música, libros, más desorden visual... Hicimos algo que ahora parece obvio: dividimos las estancias según la intensidad de las actividades: zona de descanso y lectura en el dormitorio y la de trabajo y deporte en el cuarto de estudio. 

Como ya no tenía sentido esa distribución, comenzamos moviendo los muebles, pero no nos cabía el cabecero: parece mentira que sea el dormitorio de matrimonio. Durante un tiempo tuvimos unas sillas a modo de mesilla. Queríamos algo definitivo, pero no sabíamos qué. Pero en internet hallé mi musa casi sin querer.

¿Cómo surgió la idea? Vi unas mesillas en un blog: un cubo pivotante. Nos encantó la idea. No nos gusta que se vea nada por medio. Claro que es sólo el lugar del que salió la inspiración: nosotros creamos nuestro propio concepto con unas estanterías Malm de Ikea. No tiene mucho mérito, sólo necesitamos un poco de pegamento... Lo que sí tiene más intríngulis es hacer los cuatro agujeros en su sitio y conseguir colgar las dos estanterías a la vez. Menos mal que no depende de mí, porque habría dejado la pared como un queso gruyere. 

Éste fue el comienzo (Dormitorio: fase I). Una mesilla blanca sin más y la idea de crear una zona de lectura...


De la misma forma que nos pasó con las mesillas, surgió el resto de la habitación. Un día estábamos en Ikea echando un vistazo cuando vimos una lámpara de pie en oferta. Nos gustaba y pensamos que estaría muy bien para el rincón de lectura que queríamos en el dormitorio. Una vez en casa, las ideas comenzaron a surgir: luz indirecta, darle un poco de textura a la pared, gris, blanco, negro, una lámina impactante, un tocador... (Dormitorio: fase II) 

No todo surgió a la vez, claro, pero le dimos forma a la idea bastante rápido. Elegimos tres tonos de gris: uno claro para toda la habitación, uno medio para el hueco del cabecero y el más oscuro para los paneles de las mesillas. Para romper un poco pintamos el interior en rojo y elegimos unos cuadros, que todos reconoceréis de Ikea, que tuviera un motivo relacionado con el silencio.

El resultado nos encantó (Dormitorio: fase III). 


Pero sólo era la base, ahora quedaba pendiente el "rincón de lectura" y, cómo no, un tocador. Y éste llegó rápidamente gracias a unos descuentos en la tienda sueca por excelencia. Ya le tenía echado el ojo y me lo llevé sin pensarlo. Un espejo y unos focos hicieron el resto. Aunque el "rey" de la estancia no llegó hasta el pasado martes, ¿os acordáis?: mi querido, queridísimo novio -que una en estos casos debe olvidar todos los defectillos- me regaló una preciosa silla Louis Ghost de Philippe Starck (mi diseñador favorito).



Y por fin llegó el rincón de lectura, un poco más al gusto de mi novio que mío, con el sofá Klippan en polipiel blanca, sí, de Ikea (Dormitorio: fase V).



Así que aquí tenéis: "antes y después".



Todo un cambio, ¿no creéis?


lunes, 1 de julio de 2013

Before and After: DIY.

Me encantan los "antes y después", sobretodo si el cambio se debe a algo hecho por los propietarios. Imagino que es porque una piensa: si ellos pueden, yo también. Hay muchas personas ahí fuera con imaginación y talento, aunque sean anónimos.

X4duros realiza un sorteo y voy a participar con el "antes y después" de mi armario zapatero, ¿os acordáis? Me siento muy orgullosa de él: fue relativamente sencillo, muy divertido y produjo un cambio drástico en el vestidor, además le da un toque totalmente original. Han llegado a preguntarme dónde lo he comprado (¡!).

He intentado esmerarme en la fotografía, pero las cámaras y yo tenemos algún tipo de problema...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Reedito el post para deciros que ya está publicado en x4duros: aquí tenéis el enlace.



domingo, 10 de marzo de 2013

Dormitorio fase V: "la Princesa y el guisante"

El post de hoy va de dormitorios; bueno, concretamente va sobre el mio, que es al que tengo acceso :P Y me ha venido a la cabeza el cuento de Hans Christian Andersen. ¿Creéis que habríais notado un guisante debajo de veinte colchones? Yo no, pero es que no tengo ni una gotita de sangre azul en las venas. Soy del montoncillo y hace falta un martillo neumático para despertarme... 

Tengo que decir que me da mucha pereza actualizar el blog. Resulta curioso que haya podido abandonar drásticamente algo que antes me resultaba tan gratificante. No tengo intención de volver a "engancharme", mis prioridades ahora son otras, pero me da pena no hacer el seguimiento de los pequeños cambios que va experimentando la casa. Y la verdad es que echo de menos a algunas personas que tenían la amabilidad de pasarse por aquí y comentar.

Vamos pues al dormitorio. ¿Recordáis cómo estaba? Lo último que os enseñé fue mi tocador (Dormitorio fase IV), y ahora hay un elemento nuevo: el tan soñado "rincón de lectura". Os adelantaré que no ha quedado nada parecido a lo que yo quería. Esta vez he sido yo la que ha cedido, otras veces le toca a I; a él le encanta este sofá y la verdad es que las líneas rectas le quedan bien al dormitorio. Ya me diréis qué os parece...







Lo que veis a la derecha del sofá es nuestro "baúl tecnológico": encierra un proyector, un ordenador y unos altavoces, todo listo para ver una peli en el techo de la habitación. Y no, no es incómodo. Es increíble que no os lo hubiera enseñado hasta ahora...



He estado revisando: sí, ya os lo había enseñado aquí. La ubicación es distinta, pero la idea es la misma.

Bueno, ¿qué os parece el dormitorio? Es increíble que la redecoración comenzara por la lámpara de lectura, ¿verdad? Sólo me falta la silla Louis Ghost negra (la Panton es prestada del comedor). Ya sé que la "icono" es la transparente, pero aunque me gusta, la negra me parece mucho más bonita. ¿Creéis que pega?