¡Ya está! Nos ha costado, pero lo hemos conseguido. La verdad es que al verlo terminado me he sentido como una princesita, minimalista, por supuesto. Ya sé que no es un tocador al uso, que nadie dirá "qué coqueto", pero aquí cada una a su estilo :P
El "casi" es porque hace falta un asiento apropiado para ese tocador... La Panton negra la he cogido prestada del comedor y lo cierto es que queda monísima, así que no descarto comprar otra. Como ya sabréis, la idea inicial era retapizar en polipiel blanco un sillón giratorio Skruvsta que nos regaló un amigo, pero están en mal estado y nos hemos dado cuenta de que no merece la pena: hay veces que te gastas más dinero en arreglar algo que en comprar otro nuevo. Si tiene algún valor sentimental puede tener sentido, pero si no... No obstante, ya hemos pensado un uso para ellas.
Bueno, así las cosas, estoy sin silla. Si tuviera que elegir una que me gustase... Sería incapaz: ¡me gustan tantos modelos! A parte de casi cualquiera de Starck, me gusta mucho la Eames wood, pero de la que estoy enamorada de Eames es de la mecedora, aunque no sé si quedaría bien. ¿Podéis imaginarlo?
De todas formas, todavía quedan muchos "flecos sueltos": tengo que encontrar un modo de organizar el interior de los cajones, pintar de gris los ángulos, comprar algún elemento decorativo...
Con lo que me he quedado muy contenta ha sido con la iluminación, porque la luz es muy parecida a la luz solar: ni muy blanca ni muy amarilla. Además, el diseño del foco es muy decorativo.
Aquí termina el penúltimo post del proyecto "Dormitorio". Ya sólo queda la zona de lectura que se reduce a comprar el sofá, poner una estantería, decorar con unos cojines y una manta y poco más. Casi estamos. La verdad es que nada tiene que ver este dormitorio con el que era. Estoy sumamente contenta con el resultado.
Cuando lo pienso me da pena que esta casa no sea nuestra porque algún día tendremos que irnos de aquí y dejar atrás todos estos proyectos que han convertido un lugar vacío en "mi hogar". Claro que eso sólo significa una cosa: nuevos proyectos. Además, al final el hogar está donde se encuentren tus seres queridos. Aunque eso no quita que llegue el día en el que me vaya y sienta lástima al cerrar la puerta por última vez.
El "casi" es porque hace falta un asiento apropiado para ese tocador... La Panton negra la he cogido prestada del comedor y lo cierto es que queda monísima, así que no descarto comprar otra. Como ya sabréis, la idea inicial era retapizar en polipiel blanco un sillón giratorio Skruvsta que nos regaló un amigo, pero están en mal estado y nos hemos dado cuenta de que no merece la pena: hay veces que te gastas más dinero en arreglar algo que en comprar otro nuevo. Si tiene algún valor sentimental puede tener sentido, pero si no... No obstante, ya hemos pensado un uso para ellas.

De todas formas, todavía quedan muchos "flecos sueltos": tengo que encontrar un modo de organizar el interior de los cajones, pintar de gris los ángulos, comprar algún elemento decorativo...
Con lo que me he quedado muy contenta ha sido con la iluminación, porque la luz es muy parecida a la luz solar: ni muy blanca ni muy amarilla. Además, el diseño del foco es muy decorativo.
Aquí termina el penúltimo post del proyecto "Dormitorio". Ya sólo queda la zona de lectura que se reduce a comprar el sofá, poner una estantería, decorar con unos cojines y una manta y poco más. Casi estamos. La verdad es que nada tiene que ver este dormitorio con el que era. Estoy sumamente contenta con el resultado.
Cuando lo pienso me da pena que esta casa no sea nuestra porque algún día tendremos que irnos de aquí y dejar atrás todos estos proyectos que han convertido un lugar vacío en "mi hogar". Claro que eso sólo significa una cosa: nuevos proyectos. Además, al final el hogar está donde se encuentren tus seres queridos. Aunque eso no quita que llegue el día en el que me vaya y sienta lástima al cerrar la puerta por última vez.