miércoles, 13 de octubre de 2010

A propósito de...

Es obvio a estas alturas que no poseo nociones de decoración y no puedo afirmar que tenga buen gusto, porque sigo pensando que es algo propio de cada uno, que pueden compartir o no más personas sin que ello marque diferencia alguna. Este blog nació con la intención de reflejar, precisamente cómo se enfrenta una pareja a una casa vacía. Además, me sirve a título individual para recopilar ideas y compartir alguna anécdota. Quizá, como la mayoría, busco que los demás den valor a alguna de mis ocurrencias, porque un blog de este tipo no deja de ser un "escaparate", pero no predomina esa finalidad. Tengo una casa (de alquiler), muchas ideas y un presupuesto ajustado, eso es todo lo que ofrezco.

Tomad estas palabras como una mera advertencia: nada en este blog es tendencia, sólo es un reflejo de mí, de nosotros. Así que encontraréis aquí ideas que no se materializan, ideas que cambian, evolucionan y se transforman hasta no reconocerse, proyectos inacabados, proyectos nunca iniciados y, de vez en cuando, alguna cosilla que vaya saliendo.

A partir de ahora, no obstante, también encontraréis "teoría". Sí, porque he decidido que la cosa cambie; quiero tener alguna idea de decoración e interiorismo, básica, por supuesto, masticadita y resumidita, naturalmente, pero que me aporte algo. Y he decidido empezar haciendo una breve reseña de algunos estilos decorativos. ¿Por qué? El otro día os decía que no me terminaba de gustar mi dormitorio y os preguntaba qué creíais que le faltaba. Tres personas respondieron que, en general se apreciaba una falta de color y decoración. Yo creo que va más allá: hemos ido añadiendo elementos partiendo de un cabecero y de la falta de simetría que aporta la ventana, pero sin definir un estilo. Empecemos conociendo las opciones que tenemos.

Estilos decorativos.

Estilo romántico. Con la inteción de crear un espacio acogedor, cálido, confortable y apacible, inspirado en el pasado pero con toques actuales, se recurre a tonos claros, combinados con estampados florales y de rayas, colores neutros y pastel, molduras, zócalos anchos y muebles en maderas lacadas, siempre de formas delicadas.


Estilo minimalista. "Menos es más", así se resume la tendencia de reducir a lo esencial. Es la corriente stética insignia de la modernidad. Surge en los años sesenta en NY como reacción a la sobrecarga ornamental de la época, peros sus orígenes están anclados en Europa, en las primeras ideas del arquitecto alemán Ludwing Mies Van Der Rohe, quien elabora sus ideas acerca de la pureza de las formas (precursoras del minimalismo) durante el ejercicio de su cargo en la dirección de la Escuela de Arte y Diseño de la Bauhaus, en Alemania, a finales de los años treinta. Comparte con el clasicismo valores como el orden y el equilibrio y con el estilo oriental la simetría y simplicidad de las formas y pureza de los colores. Se caracteriza por los ambientes amplios y despojados, líneas puras, formas geométricas básicas, colores neutros y funcionalidad de los elementos decorativos; busca el equilibrio y armonía en la mínima expresión.


Estilo Zen. Para entender el Zen aplicado a la decoración es indispensable conocer previamente las bases del Zen como estilo de vida o disciplina espiritual. Sus raíces místicas y filosóficas se encuentran en las enseñanzas de Buda en el s. VI a.C. y alcanza su máxima expresión en Japón a mediados del s. XIII influyendo en la mentalidad y costumbres de dicha cultura. La filosofía Zen se basa en la búsqueda de armonía y paz interior a través de acciones simples y toma la iluminación como elemento central. EL equilibrio se logra con la utilización de pocos objetos, materiales naturales y presencia de aromas. Los colores más  adecuados son el blanco y la gama de los neutros como los grises, ocres y beiges. El color sólo puede estar dado por algún objeto decorativo, como una pincelada de verde o rojo en algún elemento o detalle puntual. Se utilizan fundamentalmente materiales poco industrializados, como la madera y la piedra. Los muebles deben seguir la máxima simplicidad en sus líneas (bajos y rectos, que inviten al orden y, generalmente, conservando el color de la madera natural). La luz siempre debe ser sutil, indirecta, para lograr un ambiente suave propicio para la meditación y el descanso. Los objetos decorativos propios de este estilo son austeros, de cristal o madera, y las paredes pueden perfectamente estar desnudas. La decoración Zen surge como respuesta a la necesidad de encontrar descanso del mundo exterior.


Estilo Loft. Surge en los años setenta en las zonas industriales de NY como consecuencia de la reconversión o adaptación de locales industriales en viviendas sin modificar su estructura. Y es que la característica fundamental de este estilo es la de conservar, siempre que sea posible, los elementos estructurales originales y colocarlos a la vista. El loft necesita de espacios amplios y destaca la ausencia de divisiones en las zonas comunes. Es característico el uso de dos plantas o entrepisos que hacen de separación entre las zonas comunes y las privadas, otorgándose gran importancia y carga estética a las escaleras que sirven de nexo. En cuanto a la estética, predomina el orden, los colores fríos y los elementos rectilíneos y formas geométricas puras, así como la ausencia de elementos decorativos. El espacio vacío constituye el elemento más importante.


Estilo oriental. Esta decoración está basada en la relación entre el entorno y nuestro estado interior, atrayendo el equilibrio a través de de la creación de un ambiente armonioso. Para aplicarlo es necesario mantener el centro de la habitación abierta, permitiendo el flujo de la energía. Las paredes, de no poder eliminarlas, serán de colores pálidos, lo que ayudará a crear una mayor sensación de espacio. La sencillez, el orden, la austeridad en la ornamentación  y el uso de materiales y tejidos naturales son claves en aras de la consecución del total equilibrio. El agua es un recurso muy utilizado por aportar calma y tranquilidad.


Estilo rústico. Destaca por el uso de materiales naturales, poco tratados, tanto en mobiliario y decoración como en elementos estructurales. Es un estilo muy amplio y con muchas variantes: encontramos rústico africano, americano, andino, brasileño, canadiense, colonial, caribe, francés, toscano... Siempre asociado al mundo rural y a entornos acogedores.


Estilo Kitsch. Término de origen alemán, que en decoración se emplea para definir un estilo ecléctico, abarrotado, colorista y de tendencia retro: "la estética del mal gusto". Las formas y el color adquieren gran importancia, recurriendo al uso de elementos antiestéticos, distintas texturas y materiales y al exceso ornamental. El contraste y la inadecuación de los elementos son las características básicas.


Estilo Shabby Chic. Es un estilo que se caracteriza por la mezcla de elementos antiguos y modernos y por el uso de colores pastel con el predominio del blanco y estampados florales. Destacan los objetos y muebles antiguos. Puede confundirse con el romántico.


Estilo clásico. Sofisticación y refinamiento. Las estancias se visten con elegancia, se recurre a materiales nobles (roble, haya, cerezo, caoba), el mobiliario adquiere gran importancia, tanto en forma como en tamaño y la ornamentación es rica. Colores claros (tonos crema, verdes, grises y amarillos, siempre claros) que contribuyen a crear un ambiente sereno. Es típico el uso de cortinajes pesados y dobles, así como de tejidos suntuosos (terciopelos, brocados). Enmarcado en ambientes amplios, recargados de objetos e iluminado de forma indirecta, evitando sombras marcadas. La simetría se aplica a todos los elementos.


Estilo escandinavo. Es un estilo minimalista y funcional. que crea espacios de gran limpieza, recurriendo a muebles de madera sin tratar o lacados (mayoritariamente blancos), de líneas rectas o curvas, pero siempre simples. Con una concepción racional del espacio, aúna tradición y modernidad, el blanco más puro con la nota de color.


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Tengo que admitir que el recopilar toda esta información me ha servido para aprender y ser consciente de lo sutiles que pueden ser las diferencias entre estilos. No he conseguido, sin embargo, encontrar inspiración para mi dormitorio...

domingo, 3 de octubre de 2010

DIY: SILVERWARE PROYECT

Hoy he descubierto el significado del acrónimo DIY, que tanto veo en los blogs americanos... Lo había intuído, pero no sabía cuál era exactamente: Do It Yourself. Y os diré que me viene como anillo al dedo, porque hoy he vuelto de casa de "mi suegra" (y lo pongo entre comillas porque no estoy casada, aunque llevo nueve años y medio de noviazgo) con unos cubiertos antiguos de plata, no mucho, porque son de I que cumplió 32 años el sábado pasado, pero bueno.


Imagen de los cubiertos tomada por I.


Imagen que he tomado yo... Tengo que seguir con el curso on-line, que la cámara milagros no hace.

El caso es que tenía una idea y con estos cubiertos tengo la materia prima: un cuadro para la cocina. He encontrado en un blog algo parecido a lo que quiero, aunque yo tenía pensado algo "más moderno" para el marco y que contraste con los cubiertos, pero os dejo la imagen (actualizaré el blog para publicarla cuando me den permiso) y el enlace de Decocasa en donde lo he encontrado.


Actualizo el post para publicar otro ejemplo que he encontrado en Eddie Ross. Éste se parece más a lo que quiero... ¡No hay forma de ser original!



sábado, 2 de octubre de 2010

Fotógrafo no hay fotografía se hace fotografía al fotografiar


Hemos comprado una cámara reflex digital, en concreto la Sony Alfa 330 (descatalogada). Puede parecer mentira con lo lentos que somos en lo relacionado con la casa, pero como haya "tecnología" de por medio, I se lanza a la piscina. Queríamos lo más económico que incluyera entre sus características técnicas live view, estabilizador de imagen y soporte para tarjetas SD. Después de buscar información y comparativas, nos hemos lanzado a la calle de tienda en tienda, hasta llegar a Media Markt, donde estos días la publicidad reza "1000 productos a precio de coste". ¿Adivináis qué se encontraba en esa selección? ¡Sí! La verdad es que el precio que ponían de referencia estaba bastante inflado (más de 400€ cuando en la Sony Gallery estaba a 339€), pero bueno, el que importa es el final: 260€. El kit viene con un foco 18-55, pero sin tarjetas de memoria ni funda. Además, por 29€ te ofrecen un seguro de tres años estupendo que hemos contratado (la verdad es que nunca se nos ha roto una cámara, pero bueno). 



Mientras I se lee el manual, yo he comenzado un curso on-line gratis de fotografía digital, así que en breve, espero, empezaréis a notar una mejora en las fotos del blog. ¡Qué ganas de empezar a fotografiarlo todo!

viernes, 1 de octubre de 2010

Sacando el hacker que llevamos dentro

¿Sabéis lo realmente difícil que es encontrar un baúl? Ya, parece mentira. ¿Que para qué lo queremos? Os explico: tenemos dos proyectores, uno en el salón y otro para el dormitorio (sí, para el dormitorio). La idea es colocar el proyector anclado en el baúl junto con todos los elementos necesarios (altavoces, ordenador, regletas, etc.) para que, cuando no lo usemos, quede oculto y no se llene de polvo.
Al comprar los aparadores Ikea PS para el salón, el mueble de tv Mosjö que habíamos comprado resultaba inútil. Solución: reconvertirlo en baúl. Para la tapa usamos una estantería de un armario de Ikea (el que ahora sirve de zapatero). En principio pensábamos usar espuma para el asiento, pero descubrimos estos cojines  Persby en Ikea, que terminan de darle un aspecto de lo más horterilla al dormitorio...


¿Qué os parece?




Es maravilloso tirarse en la cama a ver una peli...


Por cierto, ¿qué le falta al dormitorio? Es que el resultado sigue sin gustarme... Mmmmm.

Ilusión óptica

El color de paredes y techos tiene un valor más allá del meramente estético, y es que dependiendo de la combinación de colores podemos "falsear" el aspecto de nuestras casas. Así, un techo pintado en un color oscuro hará una habitación más ancha, cálida (oscura) y "bajará" la altura del mismo. Es por ello que siempre nos encontramos con techos blancos o de colores claros, que aportan luminosidad y amplitud a la estancia. Además, podemos buscar distintas sensaciones o estímulos según los colores elegidos (fríos, cálidos, relajantes...).


Y después entramos en los gustos de cada uno: yo, personalmente y después de haber vivido 4 años en una casa con bastante color, he utilizado colores neutros en las paredes (gris) y he aportado la nota de color con otros elementos. Sin embargo, algunos espacios (recibidor, dormitorio y cuarto de estudio) por una cuestión de pereza han quedado blancos. Hay que aclarar que el blanco es un recurso válido que crea estancias limpias y luminosas, pero es difícil conseguir ese efecto y en la mayoría de las ocasiones el resultado es un espacio "insulso" carente de personalidad.


En un intento de "hacer algo especial" en el recibidor y que no requiriese pintar las paredes, he optado por dar color a las molduras. He usado el mismo gris que en el vestidor por razón de economía (me sobró pintura en su momento) y porque combina perfectamente con el negro y el rojo de el aparador y la vitrina. El resultado me ha sorprendido: se crea una separación entre las paredes y el techo y éste parece más alto, pero también, más pequeño, al romperse la continuidad del pasillo (si os fijáis, el recibidor está separado por el techo en dos partes, aunque no entiendo por qué, la verdad). 


domingo, 26 de septiembre de 2010

Uno menos

Tengo el orgullo de presentaros, por fin, nuestro salón. Ayer por la mañana, nos presentamos en Ikea, como no, y compramos dos alfombras Hampen negras de 2'30 x 1'60 (increíble, pero más barata en Canarias que en la Península) y una mesa de centro Strind (también más barata en aquí, 135€ la de un metro de diámetro, en vez de los 151'56€ de la Península). Como siempre me quejo de que los productos de Ikea son más caros aquí que en la Península, he tenido que mencionar la anómala circunstancia de que haya encontrado dos más baratos... Ventaja nº 167 de vivir aquí.


He de deciros que no me hacía ninguna gracia comprar dos alfombras  y unirlas, pero al tener pelo, si no te fijas bien no lo notas. Es más, ayer tuvimos invitados y nadie se dio cuenta. Otro fallo es que nos hubiera gustado que la alfombra llegara hasta la parte trasera del sofá, pero no ha sido posible. Además, he puesto las cortinas sobre los vanos en vez de cubriendo toda la pared (queda mucho mejor) y ya no hay ni un cable colgando (¡!). 


Aunque tengo algunas ideas más para el salón, ya está todo lo básico. Sólo nos queda el dormitorio y tenemos muchas ideas.

jueves, 23 de septiembre de 2010

¡De NY a mi cocina!

Mi hermana ha venido a pasar el fin de semana y nos ha traído unos regalitos del viaje que hizo a NY hace unas semanas. El regalo oficial ha sido unas braguitas monísimas de la colección Intimates de Elle Macpherson que nos compró en Bloomingdales. Lo de regalar ropa interior lo inicié yo la primera vez que fui a París, porque me pareció gracioso tener braguitas de distintos países, repetí en Londres y mi hermana lo ha continuado en NY.

Pero, además, para mí había un "extra": unos moldes de cupcakes en forma de tacita, que justo vi ayer en Cositas ricas. Qué ilusión me ha hecho, la verdad.

Os dejo, que estoy limpiando la casa (¡!).


miércoles, 15 de septiembre de 2010

Servir con estilo

Ayer pasé el día con mi madre y, además de en el Corte Inglés, estuvimos, entre otras tiendas, en Zara Home. Ya sé que no estoy descubriendo nada, pero me encanta todo lo que hay en esa tienda. Por ejemplo, sus toallas de algodón egipcio son maravillosas y las ponen al 50% (¡!). También son de Zara Home mis cojines negros de terciopelo y plumas... Y no tengo nada más porque me retengo, pero hace ya un tiempo que quiero comprarme una bandeja, que las que tengo son de Ikea en plástico azul oscuro que están bien para usar a diario, pero no cuando tenemos invitados.
Ésta segunda tiene troquelaldo un águila en la madera... ¿A que son bonitas?

Y mirad qué funda nórdica tienen en promoción rebajada de 55'99€ a 29'99€:



Quizá consiga convencer a I, pero me parece que lo encontrará demasiado clásico...

Yo para ser feliz quiero un camión

No voy a engañaros: paso de los camiones, a decir verdad. Lo que sí me gustan son las manualidades y la cocina. Hablando de manualidades, le he dejado a mi madre a la mitad un conjunto de espejo y consola, algo parecido a lo que hice con la silla, a ver cuándo lo termino y os lo enseño... La verdad es que interrumpí el trabajo cuando me fui de viaje a Zaragoza y al volver me encontré que no funciona el Quattro... 
El caso es que hoy me he pasado un rato viendo accesorios de cocina en el Corte Inglés: hay unos juegos de tres sartenes marca illa al 50% que me han gustado mucho. La última que compramos, también en el Corte Inglés, nos salió malísima: era de la marca Tvs, con revestimiento cerámico y está totalmente quemada. Pero a mi lo que me pierden son los moldes de tartas, las mangas pasteleras, los aros de emplatar... ¡Ay! 

Bueno, si alguien tuviera sartenes de esta marca o de cualquier otra y quisiera compartir conmigo su experiencia, se lo agradecería, porque estoy harta de tirar el dinero.

martes, 14 de septiembre de 2010

La historia interminable...

Éste va a ser el décimo mes que vivamos en esta casa... ¡Qué rápido pasa el tiempo! Tengo que admitir que tardé un par de meses en sentir que éste fuera "mi hogar". Poco a poco, quizá demasiado lentamente, hemos ido decorándolo y dándole vida. Todavía hay, sin embargo, muchos rincones que no terminan de gustarme: el dormitorio es la gran asignatura pendiente, sin lugar a dudas, el salón sigue sin alfombra y sin mesa de centro, algunas paredes necesitan color urgentemente... Y aunque no queremos apresurarnos (y no podemos tampoco, que todo cuesta dinero), no quiero "dejarlo estar", porque si no me acostumbraré a ver los cables colgando en el salón, la lámpara asquerosa del pasillo y las sillas de plástico del cuarto de estudio. Me gustaría ir "cerrando habitaciones".

1-. Recibidor: me encantaría pintar las paredes de gris (cómo no), pero resulta agotador con el gotelé, la verdad. Pero se me ha ocurrido que en vez de pintar las paredes, podría pintar las cornisas... Y por supuesto, está el tema del perchero, que va a terminar siendo un árbol rojo, me parece a mí.

2 -. Cocina: resta colocar unos vinilos en los cristales de la ventana y la puerta que separan la cocina de la solana, algo traslúcido que no oscurezca la habitación pero que disimule lo que hay detrás. Mañana lo mido sin falta para comprar un rollo la próxima vez que vaya a Leroy Merlin.

3 -. Además de los insidiosos cables que cuelgan, hay que poner bien la cortina (me gusta que arrastre, pero no tanto) y comprar una alfombra y una mesa de centro. Y Mi novio, a quien nadie puede ganar a cabezón, no quiere ni cortar la cortina ni meter ningún mueble más en la estancia... ¡Desesperante! No hay forma de que entienda que la mesa de centro es IMPRESCINDIBLE: es odioso no tener donde colocar el vaso de refresco, por ejemplo. Parece que para él el suelo sea una opción válida. Lo de la alfombra es un problema, la verdad, porque queremos una que abarque todo el sofá a lo largo (3'09 metros) y que podamos colocar desde la pared. Sí, ya. te las hacen a medida, pero seguimos prefiriendo no desacernos de ninguno de nuestros órganos, así que se nos ha ocurrido plagiar lo que hicimos en el cuarto de estudio: colocar dos alfombras Hampen negras de Ikea. La mayor es de 2'30 m x 1'60 m. En cuanto a la mesa de centro, nos decantamos por el modelo Strind de Ikea en color blanco. Sí, también queremos darle un color intenso a la pared del comedor y colocar algunos cuadros, pero eso sí puede esperar.

4 -. El pasillo de las habitaciones necesita "algo", pero no tengo claro qué es, a parte de la lámpara, que está dentro de los cambios necesarios.

5 -. Dormitorio: no sé qué hacer. Habría que pintarlo, por supuesto. Además está el tema del proyector y del baúl a los pies de la cama.

6 -. Vestidor: sí, en el vestidor resta buscarle solución a mis abalorios y a mis bolsos.

7 -. Cuarto de estudio: el día que podamos, compraremos un diván para la zona de lectura y me gustaría hacer lo del rincón de los viajes...

Vale, tomo nota. A veces resulta difícil establecer las prioridades, pero creo que se van a concretar en todo aquello que hay que terminar y para lo que no necesitamos hacer una gran inversión, ¿os parece? Pues os iré contando.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Lavado de cara

Hace algún tiempo os enseñé el aspecto que tenía "mi vestidor" y que estrictamente no es un vestidor, sino una habitación con armarios. Pero bueno, a efectos prácticos y sin pasarme de pija, hace las veces de tal... ¡Qué demonios! Después de ver Sexo en NY, de lo único que hablaban todas era del vestidor de Carrie, así que para qué vamos a engañarnos: siempre he querido uno y con tres dormitorios lo tuve claro.

Pero vamos a lo que vamos, que me distraigo: como todo en esta casa, el vestidor también quedó a medias, todo eran ideas no concretadas, que, Dios mediante, se han materializado en estas dos últimas semanas. Cuando llegué de Zaragoza I me esperaba con dos pufs-baúl que había encontrado muy bien de precio en Alcampo (37'50€). Obviamente no son de piel, pero el acabado es correcto y el precio más que satisfactorio; de hecho, sabed que le habíamos echado el ojo a uno, más grande también en polipiel cuyo precio ascendía a 300€. Después vino el espejo, que al comprarlo con la entrada del nuevo catálogo de Ikea de 2011 nos costó 10€ más (porque bajar bajan los precios, pero a costa de subirlos). Y por último las cortinas, que en principio iban a ser blancas, por aquello de no restar luminosidad.


El caso es que ya me venía rondando en la cabeza una idea desde que encontré este diseño de Jaren Goh, y cuando el otro día me la volví a encontrar en Apartment Therapy tuve claro que tenía que llevarla a cabo: cambiar el aspecto del zapatero, que había reutilizado de casa de mis padres y que, en vez de abedul con puertas de cristal y metal es en haya con puertas de haya. Entiendo que no es una idea totalmente original, de hecho para el diseño del dibujo me inspiré en un personaje de Walt Disney, en concreto del armario de La Bella y la Bestia, pero no creo que le reste ni un ápice de mérito a mi trabajo.

Éste era el aspecto del vestidor:


Así ha quedado tras la puesta a punto:




El color gris de la base del armario es el mismo que el de la pared: la idea era que resaltase todo lo posible el dibujo y nos gusta el efecto que hemos conseguido. Ha sido un poco laborioso y el resultado no es todo lo pulcro que me habría gustado, pero no está mal.

¿Cómo lo he hecho? Primero lijé las puertas (al cuerpo del armario le apliqué directamente el color gris), después le di dos manos de color blanco y sobre la superficie seca hice el boceto del armario antiguo, cogiendo como referencia las medidas de uno que había dibujado en un folio a escala. Por último lo pinté.



Espero que os guste.

Por cierto, estoy indecisa respecto al tema del perchero... ¡Quedaría tan mono un árbol en la entrada! Menos mal que una siempre puede desdecirse.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Árboles de hoja caduca

Éste no es el post que os había anunciado, pero es que he visto en un par de blogs (entre ellos x 4 duros) un proyecto que ha llevado a cabo una pareja: el perchero árbol. He de admitir que ya le había echado el ojo al Tree Coat Hanger, de los diseñadores Michael Young y Katrin Petursdottir, producido por Swedese. Y también, que pensé hacer algo parecido; es más, tengo que confesar, que estos días hasta había pensado en copiarlo yo también, pero es que sigo pensando que no está bien. ¡Qué asco de conciencia!


Así que he decidido diseñar algo original (o todo lo original que pueda, porque está claro que lo que vemos nos influye). Veremos qué sale, pero prometo no demorarme.

sábado, 7 de agosto de 2010

Manos a la obra

No hay novedades en mi hogar, a excepción de que han muerto todas las plantas aromáticas... ¡Qué tristeza! Con la ilusión que le había puesto. Bueno, mañana plantaré más. 

El caso es que tenía pendiente una "manualidad". No tengo nociones sobre restauración de muebles, pero siempre he sido muy apañada y le había prometido a mi madre darle un cambio a un "descalzador" (que viene a ser un sillón bajito) que tenía guardado desde hacía unos años.  

Antes:


Después:


Todavía me quedan unos retoques; en concreto quiero darle una manita de cera. El tapizado no ha quedado muy bien, pero es la primera vez que tapizo un asiento. Para conseguir este aspecto primero he quitado el tapizado antiguo (no os podéis hacer una idea de la de grapas que llevaba), lo he lijado con una lija de grano medio, he quitado el polvo con un trapo húmedo y le he dado 2 capas de pintura blanca, brochazos dispares con pintura gris perla (en este punto había quedado genial), otra capa de pintura blanca y más brochazos grises. Si lo hubiera dejado con las tres primeras capas, habría quedado más blanco, pero bueno, es mi primera vez. Por último le he pasado una lija de grano fino, pero no de forma homogénea, sino más por unos lados que por otros, para sacar las capas de pintura y que tuviera un efecto "envejecido". 

A mi madre le ha gustado mucho, que es lo importante, aunque con las madres una nunca puede estar segura. ¿Os imagináis a vuestra madre diciéndoos que no le gusta cómo os ha quedado algo?

Mañana, de día, saco más fotos y actualizo el post.